Presentan libros de Juan Rulfo que abordan su faceta como fotógrafo

Contrario a lo que hicieron otros fotógrafos de su época que se centraron en los personajes urbanos, Juan Rulfo (1917-1986) retrató a un microcosmos que hoy ha desaparecido y que solo se ve en sus fotografías y ese es uno de los grandes aportes a la historia de la Ciudad de México, aseguró esta noche Manuel Perló.

Durante la presentación de los libros "Pedro Páramo en 1954" y "En los ferrocarriles. Juan Rulfo. Fotografías", en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), el economista consideró que "al igual que en la literatura, Juan Rulfo nos dio cosas muy buenas, pero pocas".

"Nos dio muy bueno pero poco, hubiéramos querido más fotografía urbana, sin embargo, nos regaló un enfoque muy particular a diferencia de otros fotógrafos", mencionó.

Dijo que en esta publicación se contó con la colaboración de Víctor Jiménez, Paulina Millán, Alberto Vital, Alejandro Suárez y Raquel Tibol, de quien dijo "este libro sirve como expresión y un homenaje de lo que ella representó en el mundo de la cultura artística en el país".

Durante 1954, Juan Rulfo publicó en las revistas "Las Letras Patrias", "Universidad de México" y "Dintel", adelantos de su novela "Una estrella junto a la luna", obra que posteriormente rebautizaría como "Los murmullos" y finalmente "Pedro Páramo".

El desconocimiento de esta circunstancia alimentó la leyenda de que Rulfo presentó al Fondo de Cultura Económica la obra en mil cuartillas y de que Alí Chumacero fue el encargado de reducirlas hasta dejar la versión conocida de la obra maestra.

La presente obra, además de demostrar que la autoría total de Pedro Páramo fue de Juan Rulfo, permite a los lectores conocer fragmentos de la versión original y el proceso de creación de una de las novelas más importantes de la literatura mexicana. Perló resaltó algunos de los aspectos de esta obra.

"Lo primero es que estas imágenes deben visualizarse como una reivindicación de Juan Rulfo como fotógrafo urbano. Aquí hay siete mil negativos de Rulfo y la mayor parte los dedicó al mundo urbano, arquitectura colonial, a la danza, a escenarios distintos a los de la ciudad, de tal suerte que Rulfo nunca antes había sido reivindicado como un fotógrafo urbano de la Ciudad de México.

"Esta colección de imágenes, nos habla de un autor muy dirigido al tema de la ciudad. Son 200 imágenes que dedicó a la Ciudad de México y en el libro se presentan 140", señaló.

Perló calificó a Rulfo como un fotógrafo apasionado y comprometido con la ciudad, pero de manera distinta a como lo fueron otros grandes autores.

"Hay que ver esta producción de Rulfo, no como una proyección de su mundo literario, sino que hablamos de su trabajo fotográfico a pesar de que él se consideraba como un creador múltiple y fotógrafo. Hay que ver este trabajo, no como la obra del escritor Juan Rulfo, sino como el fotógrafo Juan Rulfo", dijo.

Por lo que hace a "Ferrocarriles. Juan Rulfo. Fotografías", ofrece una selección de imágenes de las muchas ocasiones en que Rulfo se acercó al cine.

Además de ser responsable de dos obras fundamentales de la literatura mexicana, Juan Rulfo fue un apasionado de la fotografía.

En 1955, se filmó una película inspirada en su cuento "Talpa", durante las seis semanas de filmación, Rulfo fotografió la zona del rodaje en la que el elemento central era el ferrocarril. Tiempo después, fotografió las viejas vías y carros de las estaciones de la Ciudad de México.

Era tan conocido el interés de Rulfo por estas máquinas que en 1956, José Luis Martínez, funcionario de Ferrocarriles Nacionales, preparó una edición del estudio fotográfico del autor sobre las instalaciones ferroviarias en la revista "Ferronales".

Para el director de la Fundación Juan Rulfo, Víctor Jiménez, la presente publicación está acompañada de tres ensayos de distinta longitud, a cargo de Jorge Cepeda, Alberto Vital y el propio Jiménez, quienes reflexionan desde distintos ángulos "sobre las implicaciones que tiene como estrategia literaria, los indicios que arrojan estos adelantos de la novela y el efecto que tiene en esta especie de fantasías que creo la vida literaria mexicana sobre la autoría de Pedro Páramo".

"Una vez publicado ´Pedro Páramo´ en 1955, hay un contacto muy frecuente de Rulfo con el cine, ese mismo año, él dirige un pequeño cortometraje granado en la Sierra Juárez de Oaxaca y él hace foto fija de ese trabajo 11 minutos.

"A finales de 1955, pasó seis semanas en Tlaxcala donde se filmaba 'La escondida', cuya trama se desarrolla en el ferrocarril. Meses después, Roberto Gavaldón, director de ese filme, recibió el encargo de hacer un documental sobre los ferrocarriles nacionales y como vinculado al equipo de Gavaldón, Rulfo realizó cerca de 140 fotografías y esto a groso modo, la razón de ser de este grupo de imágenes de Rulfo".

Para Jiménez, es conocido que Rulfo estuvo cerca del cine como escritor, pero apenas estamos descubriendo que estuvo cerca del "séptimo arte" pero como artista de la lente.