INAH conmemora centenario del nacimiento de Raúl Anguiano

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) conmemoró hoy el centenario del nacimiento del artista jalisciense Raúl Anguiano (1915-2006), quien plasmó dibujos, litografías y murales sobre la cultura prehispánica.

En sus pinturas se observan las fiestas, tradiciones, religiones, así como paisajes y faenas de la vida cotidiana del México rural e indígena. Parte del legado del artista se encuentra en el Museo Nacional de Antropología (MNA), destacó el INAH en un comunicado.

En 1964, con la invitación del presidente en turno, Adolfo López Mateos, Raúl Anguiano pintó "La creación del hombre maya", inspirado en el Popol Vuh, y "Deidades de Mesoamérica", pinturas que en la actualidad, realzan las salas Maya y de Servicios Educativos del MNA.

En la primera obra, el artista alude al origen divino de los hombres a partir del maíz, mito que está descrito en el libro sagrado de los quichés de Guatemala. Asimismo, optó por la libertad interpretativa de las religiones antiguas y usó un estilo realista, cuyas figuras contrastan.

Mientras que "Deidades de Mesoamérica" recrea mitos y símbolos con una función didáctica. De este modo, Anguiano, refleja su ideología y estilo artístico, que muestran la influencia de artistas como José Clemente Orozco (1883-1949), David Alfaro Siqueiros (1896-1974) y Rufino Tamayo (1899-1991).

Raúl Anguiano nació el 26 de febrero de 1915 en Guadalajara, Jalisco. Desde pequeño dibujaba a toda hora y en cualquier espacio, por lo que su madre, Abigail Valadez, le compró cuadernos para que no rayara las paredes.

A los 12 años, ingresó a la Escuela Libre de Pintura, en el Museo Regional de Guadalajara, y fue así como despuntó su carrera de pintor, apoyado por el director del colegio, el maestro Juan "Ixca" Farías y José Vizcarra.

En 1934, llegó a la Ciudad de México, donde conoció a los pintores Roberto Reyes Pérez, Máximo Pacheco y Juan Manuel Anaya, con quienes formó una sociedad denominada Alianza de Trabajadores de Artes Plásticas. Dicho grupo se unió posteriormente a la Federación de Escritores y Artistas Proletarios.

"La espina", su obra cumbre, está inspirada en María, una mujer lacandona a quien Anguiano conoció en una salida a esa selva chiapaneca en 1949. Tras este suceso, el pintor dedicó un espacio muy amplio a pintar mujeres indígenas.

En 1935 presentó su primera exposición en el Palacio de Bellas Artes titulada "Raúl Anguiano y Máximo Pacheco". Ese año se fundó la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios.

Participó en bienales internacionales de Tokio, Venecia y Brasil, donde le otorgaron una medalla de oro por su óleo "Dolientes", así como en exposiciones colectivas de pintura mexicana en Los Ángeles, San Diego, Sacramente y California.

Entre los reconocimientos que obtuvo destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes (2000) y la Medalla al Mérito Cívico "Eduardo Neri", otorgada por la Cámara de Diputados (2005). En 1968 fue nombrado vicepresidente de la Asociación Mexicana de Artes Plásticas.

Para 1982 pasó a ser Académico de número de la Academia de Artes de México. Raúl Anguiano continuó su trabajo plástico hasta el 13 de enero de 2006, cuando falleció en la Ciudad de México.