Tricolor femenil ensaya variantes tácticas rumbo a Copa del Mundo

La selección femenil mexicana de futbol aspira a tener flexibilidad táctica para ser un equipo muy competitivo y cumplir los objetivos trazados para este año, calificar a segunda fase en la Copa del Mundo Canadá 2015 y ganar el oro en los Juegos Panamericanos de Toronto.

Leonardo Cuéllar, director técnico de la escuadra nacional, busca que sus pupilas estén preparadas para afrontar partidos ante diversos tipos de rivales, primero de cara a la gira a Chipre, donde jugarán cuatro partidos, pero principalmente para la Copa del Mundo de Futbol Femenil de Canadá 2015 a celebrarse en junio próximo.

"Sí, creo que podemos ser un equipo diferente. He dado un repaso a cosas que podría poner en práctica, que tengamos una flexibilidad táctica. Hay partidos que se prestan para imponer la mayoría de las ideas dentro de tu concepto, pero otros en los que si tienes duelos en desventaja, tanto físicos o técnicos, tienes que compensar de alguna manera", indicó.

El timonel señaló: "Uno de nuestros principales objetivos es que seamos un equipo flexible, que pueda buscar imponer sino una cosa u otra y también se pueda adaptar a diferentes circunstancias".

En charla con Notimex, con el grupo en plena preparación para su gira a Chipre, donde se medirán frente a Sudáfrica (4 de marzo), República Checa (6) y Bélgica (9) en la primera ronda y un cuarto partido según los resultados que consiga, explicó que el grupo tiene metas similares a las que tuvieron en el torneo de enero, en China.

"Para Chipre buscamos hacer algo similar a lo que hicimos en el viaje a China. Confirmaremos el trabajo que se ha hecho, puliremos la parte de concepto que queremos seguir avanzando, le buscaremos seguir dando ritmo al equipo, porque vamos a jugar cuatro partidos en siete días, más el traslado, más la diferencia de horario", indicó.

La participación del conjunto nacional en el certamen en Chipre marcará la mitad del proceso de preparación hacia Canadá 2015, que se completó con el torneo en China y los dos encuentros amistosos en el Centro de Alto Rendimiento ante Ecuador en febrero, por lo cual la segunda parte será más intensa.

"Regresando de ese viaje vendrá un período muy importante, porque serán cerca de 20 días, donde sólo habrá futbol dirigido entre nosotros, donde no tenemos ningún rival, pero donde vamos a confirmar mucho de nuestro concepto, vamos a buscar la mejora física, la mejora técnica y fortalecer nuestras ideas con trabajos físico-tácticos", comentó.

Posterior a ello, romperán concentración y regresarán al trabajo en abril, días antes de trasladarse a Acapulco.

"De ahí tendrían un desahogo, porque va a ser una carga de trabajo muy fuerte. Regresaremos a México unos días y nos iremos a Acapulco a trabajo de playa, que tiene factores como la refinación y trabajar a nivel del mar, además de la integración del grupo, porque no sólo estamos trabajando en la playa y en la cancha, sino que estamos buscando hacer un grupo sólido".

En la recta final del proceso de preparación, de cara a la tercera participación de un equipo mexicano en la máxima fiesta del futbol en la categoría absoluta tras Estados Unidos 1999 y Alemania 2011 seguirán con una etapa de equilibrio.

"Regresaremos aquí a México a ir equilibrando todo el trabajo que se ha hecho desde enero, para que a fines de abril, principios de mayo vayamos encontrando nuestro nivel en todas las cosas y podamos hacer partidos con mayor libertad contra Canadá y Estados Unidos, y los dos contra Costa Rica y tener ya un momento futbolístico, pero sin todas las cosas extras que se tiene que armar".