Republicanos mantienen en suspenso presupuesto para seguridad interna

Republicanos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos esperarán a que el Senado actúe antes de determinar si aprueban o rechazan una nueva propuesta para destrabar el presupuesto para el Departamento de Seguridad Interna (DHS).

"Estoy esperando a que el Senado actúe. La cámara hizo su trabajo para darle fondos al Departamento de Seguridad Interna y detener los excesos del presidente en migración", dijo aquí el líder republicano John Boehner en rueda de prensa.

Boehner indicó que por ahora su bancada se encuentra en la modalidad de "esperar y ver" con respecto a cual será el próximo paso que darán tras el fracaso del último intento en el Senado para empujar la iniciativa aprobada que ellos aprobaron el mes pasado.

El legislador acusó a los demócratas en el Senado de bloquear la iniciativa, pero rehúso hablar sobre escenarios potenciales para destrabar el jaloneo legislativo con los demócratas en el Congreso y la Casa Blanca.

"Por tres semanas los demócratas en el Senado se han interpuesto en el camino de una iniciativa que debió haber sido debatida y aprobada (ya), de manera que hasta que el Senado haga algo, vamos a esperar y ver que pasa", dijo.

La premura por lograr un acuerdo se debe a que el DHS cuenta con fondos para operar hasta este viernes, después de lo cual, sin un presupuesto aprobado se verá forzado a suspender hasta 30 mil trabajadores y obligar a cientos de miles a trabajar sin recibir salario.

Aunque los republicanos aprobaron en enero un presupuesto regular de 40 mil millones de dólares para el DHS para este año fiscal que concluye en septiembre próximo, agregaron media decena de enmiendas que dejan sin efecto las acciones ejecutivas de alivio migratorio del presidente Barack Obama.

La Casa Blanca ha dejado en claro que el presidente vetará cualquier ley de presupuesto del DHS que incluya tales previsiones, las cuales han beneficiado hasta ahora a más de 600 mil jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron al país siendo menores de edad.

La iniciativa republicana dejaría igualmente sin efectos las medidas de alivio migratorio ordenadas por Obama en noviembre pasado ampliando el programa conocido como DACA y creando otro denominada DAPA, moldeado a partir del primero.

Pese a que los republicanos controlan el Senado, los demócratas han impedido hasta ahora que la iniciativa de la cámara baja sea llevada a discusión y votación en el pleno debido a que los primeros no cuentan con la mayoría de 60 votos para poder superar cualquier bloqueo.