Obispos empujan "acción concreta" del Papa en Ucrania

Los obispos de Ucrania pidieron al Papa una "acción concreta" hacia su país que, advirtieron, padece una "invasión extranjera" y una "guerra impuesta desde fuera".

El arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica, Svjatoslav Shevchuk, sostuvo un encuentro con periodistas en la sede de la Radio Vaticana y afirmó que Ucrania no afronta un conflicto local, sino una "agresión del extranjero".

Con esas palabras se refirió al conflicto en la región de Crimea, actualmente en poder de las fuerzas militares rusas, y los enfrentamientos que tienen soldados de Kiev con milicias pro rusas en el este del país.

Al respecto, el prelado reconoció que las palabras pronunciadas el pasado 4 de febrero por Francisco, quien calificó de "guerra fratricida" la situación ucraniana, "hirieron la sensibilidad" de sus conciudadanos porque dieron por hecho que todas las partes se encuentran al mismo nivel.

"En Ucrania hay una guerra. No se trata de un conflicto civil, de una discordia entre ciudadanos ucranianos; lo que está pasando es que tenemos una guerra no declarada", indicó.

"En cada una de nuestras diócesis hay miles de refugiados; seis mil personas han perdido la vida en los enfrentamientos; hay más de 12 mil heridos, muchísimos de ellos sufren de lo que los especialistas llaman síndrome post-traumático", agregó.

Shevchuk encabezó un grupo de obispos ucranianos que el viernes pasado se entrevistó en el Vaticano con el líder católico. En esa reunión los obispos de Donetsk y Crimea ilustraron la situación en sus respectivos territorios.

Este día, el arzobispo reveló que le solicitaron a Bergoglio una visita apostólica a Ucrania, como un "gesto profético", aunque reconoció que esa eventualidad "es demasiado".

"Los obispos se sintieron acogidos por el Papa, animados y confirmados en relación con el hecho de que hemos tomado la decisión correcta: estar al lado de nuestro pueblo, escuchar atentamente la voz de nuestro pueblo", dijo.

Precisó que la Santa Sede defiende la soberanía y la integridad de Ucrania, además del derecho internacional y advirtió que la anexión de Crimea por parte de Rusia viola justamente el derecho internacional.

Aseguró que la economía ucraniana está en crisis y aunque las Naciones Unidas declararon oficialmente que existe un millón de desplazados, los organismos de la Iglesia católica calculan que son el doble.

Por eso calificó la situación como una "catástrofe humanitaria nunca antes vista desde la Segunda Guerra Mundial en Europa del este".

"Seguramente debemos usar todos los medios para detener la guerra. Esperamos que a nivel internacional se pueda llegar a un acuerdo diplomático; creemos que el acuerdo de Minsk no tuvo éxito, porque no hubo un cese al fuego", señaló.

"Esperemos que este llamado del Santo Padre (a respetar el derecho internacional) sea escuchado por todos, no solo por las víctimas en Ucrania, sino también por las potencias del mundo", ponderó.