Comprender el indigenismo implica remitirse a idea de nación: Etnólogo

Para comprender el indigenismo hay que remitirse a la idea de nación que hoy tenemos, comentó el etnólogo mexicano José del Val Blanco, al presentar esta tarde su libro "Documentos fundamentales del indigenismo en México", en el marco de la XXXVI Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM).

Coautor de la obra, junto con el también especialista Carlos Zolla, un mexicano de origen argentino, Del Val explicó que el libro de 850 páginas reúne 39 trabajos de algunos de los más destacados especialistas y estudiosos del tema, desde los albores del Siglo XX hasta la fecha. La obra está dividida en introducción, textos fundamentales y una bibliografía.

En el extenso estudio, Del Val y Zolla señalaron en el acto, el origen del indigenismo como "la política aplicada hacia la población indígena por los no indios", citando a Gonzalo Aguirre Beltrán, puede remontarse a las disposiciones de la corona española con las "Ordenanzas Reales para el Buen Regimiento y Tratamiento de los Yndios" de 1521.

Sin embargo, advierten los autores de esta obra publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el indigenismo del Estado Mexicano es, claramente, "una original creación republicana posrevolucionaria que se desarrolló esencialmente durante el siglo XX".

Para documentarlo, el libro contiene una cuidadosa selección de aquellos textos oficiales, gubernamentales, que reflejan tanto las apasionadas disputas para construir una política de asimilación, incorporación o integración de los pueblos originarios al proyecto de nación, como las varias iniciativas que generaron la creación de muchas instituciones.

La selección documental se concentra en el periodo que va desde la propuesta pionera de Manuel Gamio, en 1917, para crear el Departamento de Antropología de la Secretaría de Agricultura y Fomento, hasta los llamados Acuerdos de San Andrés Larrainzar de 1996, la reforma al Artículo 2° constitucional en 2001 y otros más de vital importancia.

Entre ellos, la Ley de Creación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) que reemplazó al Instituto Nacional Indigenista (INI) a partir de mayo de 2003, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que se emitió y difundió en el mes de septiembre de 2007, informó Del Val.

Anotados y comentados, los casi 40 documentos seleccionados constituyen, a decir de los autores, "una herramienta esencial para los estudiosos del indigenismo".

El libro habla, entonces, de lo que sobre los indígenas se ha escrito hasta hoy, sin dar voz a los indígenas de las distintas etnias que habitan el país. "Ese será tema de un siguiente libro", prometió Del Val.