Reformas apoyarán mayor crecimiento en 2015 y 2016: Banxico

El Banco de México (Banxico) anticipó que la economía mexicana registrará un crecimiento mayor este año y en 2016 respecto al de 2014, por el efecto positivo gradual de las reformas estructurales y un mayor dinamismo de la economía de Estados Unidos.

El gobernador del Banxico, Agustín Carstens, señaló que para 2014 se estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de México haya registrado un crecimiento de 2.1 por ciento, como reflejo del impulso de la demanda externa y de cierta mejoría en la demanda interna respecto al año previo.

Durante la presentación del "Informe Trimestral, octubre-diciembre 2014", dijo que el entorno macroeconómico que se prevé hacia adelante es menos favorable de lo que la Junta de Gobierno del banco central anticipó en los meses previos.

Esto obedece, continuó, a los impactos de la baja en los precios del petróleo y la producción de crudo, que ha afectado algunas inversiones, y a que el consumo privado no muestra señales claras de aceleramiento.

Debido a ello, Carstens dio a conocer que la Junta de Gobierno del Banxico decidió revisar a la baja los intervalos sobre sus pronósticos de crecimiento de la economía mexicana para este año y 2016.

Así, para 2015 ajustó el pronóstico de un intervalo previo de 3.0 y 4.0 por ciento, a uno nuevo de 2.5 y 3.5 por ciento, mientas que el de 2016 se revisó de un rango de 3.2 y 4.2 por ciento, a uno entre 2.9 y 3.9 por ciento.

Los pronósticos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para el crecimiento económico de 2014 se ubican en un rango de 2.1 a 2.6 por ciento, mientras que para 2015 es de 3.2 a 4.2 por ciento.

El próximo viernes 20 de febrero, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dará a conocer los resultados del Producto Interno Bruto (PIB) al cuarto trimestre de 2014.

El gobernador del banco central no descartó que las reformas estructurales "de gran envergadura", aprobadas en los dos primeros años de esta administración, hagan posible que se alcance un crecimiento económico de 5.0 por ciento al final de este sexenio.

Resaltó que estas reformas ya han empezado a dar buenos resultados, entre ellas la de telecomunicaciones, con la cual han bajado los precios de algunos servicios, y en otras como la energética, hay muchas oportunidades.

No obstante, subrayó Carstens, lo importante es que estas reformas estructurales se implementen adecuadamente y que empiecen a mostrar resultados.

En este periodo de turbulencia internacional, subrayó, México se ha distinguido de otros países, pues ha buscado preservar la estabilidad financiera y cumplir con metas como la de inflación, pero la respuesta para lograr un mayor crecimiento es una buena implementación de las reformas estructurales ya aprobadas.

El funcionario informó que en congruencia con el ajuste en los pronósticos de crecimiento económico, el Banxico revisó también a la baja las previsiones para el crecimiento del número de trabajadores asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Así, apuntó, para 2015 se prevé un aumento de entre 600 y 700 mil trabajadores, en comparación con la expectativa de un incremento de entre 620 y 720 mil trabajadores en el informe previo, en tanto que para 2016, modificó el intervalo de 640 a 740 mil trabajadores, a uno de entre 620 a 720 mil trabajadores.

Sobre la inflación, destacó que ha tenido un comportamiento en línea con lo previsto por el Banxico, y de una tasa de 4.08 por ciento al cierre de 2014, en enero de este año observó una reducción sustantiva, a una tasa de 3.07 por ciento.

Dijo que este proceso de convergencia hacia el objetivo de inflación del Banxico se vio facilitado por el desvanecimiento del efecto negativo que tuvo la reforma fiscal, así como el impacto positivo de la reforma en telecomunicaciones, en particular por la eliminación de la larga distancia nacional en telefonía.

Asimismo, por la reducción en los precios energéticos, en los que destaca la gasolina, que ahora sólo se ajustará una vez al año, y el aumento que registró fue de 1.9 por ciento, por debajo de la inflación esperada para 2015, y en las zonas fronterizas el ajuste fue menor.

Ante este panorama, informó que para el cierre de 2015, se prevé que la inflación general se ubique por debajo de 3.0 por ciento, y en 2016 en niveles cercanos a esta tasa, que es el objetivo permanente del banco central.

No obstante, precisó que hay factores que pueden llevar a que el Banxico ajuste su política monetaria, a través de la tasa de interés de referencia, como la caída significativa del precio del petróleo y la apreciación generalizada del dólar.

En este sentido, Carstens calificó como adecuado el ajuste al gasto público por 124.3 mil millones de pesos durante 2015, anunciado por el gobierno federal, pues tiene la intención de suavizar el impacto de precios bajos del petróleo.

"Esta medida es fundamental para preservar la congruencia de nuestro marco macroeconómico y ponernos en una situación en la que podamos aspirar a mayores tasas de crecimiento en un entorno de inflación baja", argumentó.

No obstante, dicho ajuste "ha sido bastante conservador", opinó respecto a la posibilidad de que el gobierno federal lleve a cabo nuevos recortes.

Para el gobernador del Banxico, uno de los riesgos que podría afectar el crecimiento económico es que el deterioro social de los últimos meses afecte de manera importante las decisiones de gasto de los agentes económicos del país.

"En términos de los conflictos sociales y su incidencia, yo creo que sí se ha dado. Lo vemos de manera muy gráfica en lo que reportan por ejemplo los comerciantes hoteleros en Acapulco; la baja de turismo en zonas como Oaxaca", expuso.

Señaló que en las diferentes encuestas que hace el Banxico a empresarios también reportan este factor que ha afectado a su actividad contemporánea y sus expectativas, "entonces pues realmente es un factor que es bastante patente".