Mexicanos en EUA mantienen esperanza tras obstáculo migratorio

Mexicanos en Estados Unidos mantienen la esperanza de que las acciones impulsadas por el presidente Barack Obama a favor de inmigrantes indocumentados los beneficien eventualmente, pese al revés judicial que estas medidas sufrieron el lunes pasado.

En entrevistas, jefas de familias mexicanas aseguraron que mantendrán la presión a fin de mostrar su respaldo al presidente Obama, luego que un juez federal en Texas suspendió la aplicación de los programas que comenzarían este miércoles a recibir solicitudes de posibles beneficiarios.

Guadalupe Paleta, quien hace nueve años emigró del estado de Puebla a Nueva York, expresó que la acción migratoria -uno de cuyos programas beneficiaría a padres de menores estadunidenses como ella- le daría a su familia un enorme sentido de tranquilidad.

Con dos hijas, una de las cuales nació en Estados Unidos, Paleta tiene que sobreponerse todos los días al miedo de que ella o su esposo puedan ser deportados y sean así separados de su hija menor.

"Con los papeles estaríamos más unidos, sin ese temor. Nuestro futuro pintaría mejor. Tendríamos beneficios y derechos como cualquier persona y los podríamos hacer valer sin tener miedo", explicó Paleta, entrevistada en un acto de la Coalición para la Inmigración de Nueva York (NYIC).

Apuntó que los programas cambiarían también su situación en el trabajo, donde asegura que es "explotada" por no tener documentos, y la manera en que ella, su esposo y sus hijas se conducen en su vida social.

De acuerdo con expertos legales, la suspensión emitida por la corte de Texas será muy probablemente revertida en la Corte de Apelaciones, debido a que los estados no tienen jurisdicción sobre temas migratorios, los cuales son una prerrogativa federal.

Steven Choi, director ejecutivo de NYIC, estimó que para el verano será reanudada la implementación de los programas de alivio migratorio conocidos como DACA y DAPA, que extendería beneficios a jóvenes que emigraron como niños y que evitaría deportar a padres de estadunidenses, respectivamente.

"En verano veremos resuelto este proceso judicial, y entonces podremos avanzar a todo vapor para beneficiar a los inmigrantes con los programas. Como he dicho, esta suspensión nos servirá para darnos más tiempo para que la comunidad se prepare y tenga listos sus documentos", afirmó Choi.

Isa Zamora, quien emigró de Puebla hace 11 años, declaró que mantendrá su apoyo a Obama para que "nos abra las puertas, como lo prometió", y para que ella y su familia pueda acceder a una vida mejor, con la garantía de obtener al menos el salario mínimo y créditos para las escuelas de sus hijos.

Para Leticia Salazar, otra inmigrante poblana con tres hijos nacidos en Nueva York, la lucha es por los niños para demostrarles que "la esperanza es lo que muere al último", y que hay seguir presionando para lograr que sea implementada esta acción. "Sí se puede", clamó Salazar.

De acuerdo con cálculos de organismo civiles, casi cinco millones de los poco más de 11 millones de inmigrantes indocumentados que radican en Estados Unidos serían beneficiados por las acciones anunciadas. La mayoría de los beneficiarios serían de origen mexicano.

Angélica Salgado, quien emigró hace seis años a Nueva York y que tiene tres hijos, sostuvo que cuando se enteró del anuncio de Obama, en noviembre pasado, experimentó una enorme alegría y de inmediato comenzó a hacerse ilusiones de "todo lo que podría hacer ahora en este país".

"Pensé que podíamos conseguir un mejor trabajo, en un lugar donde nos pagaran mejor, y que este país que nos ha abierto las puertas también se beneficiaría. Si nos dan la oportunidad trabajaremos como lo hemos hecho durante años, o no trabajaríamos más", resaltó Salazar.