Boxeador Pedro Guevara, un ejemplo arriba y abajo del ring

Una vida exitosa ha logrado el boxeador mexicano Pedro Guevara, quien con disciplina pudo conquistar el título minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y terminar la licenciatura en Derecho, por lo que es un ejemplo para la juventud y quiere cuidar esa imagen.

Desde que pisó por primera vez un gimnasio comenzó un sueño, el de ser campeón del mundo, y lo concretó tras noquear en Japón al local Akira Yaegashi en el séptimo round.

"Mi sueño empezó cuando pisé el gimnasio de la Universidad (Autónoma de Sinaloa) y se culminó el 30 de diciembre, y más contento de que sea del CMB, ser de la nueva generación de campeones que vamos a poner en alto el nombre del CMB y de México, vamos a dar todo arriba del ring", dijo.

Tras recibir el cinturón de manos del titular del organismo, Mauricio Sulaimán, "Pedrín" Guevara agradeció a sus entrenadores Radamés Hernández y Marcos Hernández, y a sus promotores Oswaldo Kuchle y Mariano de León.

"Estoy muy contento con este cinturón, por el trabajo realizado; sin muchas personas no hubieramos logrado el objetivo. Mis entrenadores me apoyan, mi amigo Miguel Mendoza con su preparación casi me hacía llorar", indicó.

Apasionado del boxeo, no dejó en el olvido su educación y está muy cerca de titularse como abogado, por lo cual es todavía más admirado.

Ser un ejemplo para Mazatlán y todo el mundo es una imagen "que debo cuidar, no pensar en cosas malas, no hacer cosas indebidas que afecten la vida de uno. Me siento una persona humilde", dijo el monarca, quien en el aspecto deportivo tiene metas claras.

"Espero realizar las defensas necesarias, ser un digno representante del CMB", dijo y aseguró que "van a tener campeón para rato y para eso voy a prepararme. También quiero el cinturón diamante y no queda más que trabajar en el gimnasio".

Tras alentar a los niños y jóvenes a perseguir sus sueños y agradecer el apoyo que le han brindado sus padres y hermanos, recordó un poco de la pelea, destacando el momento en que se consagró campeón del mundo.

Después de derribar al nipón con un gancho al hígado en el séptimo round, el réferi comenzó a contar y "pensé que se iba a levantar, cuando la cuenta iba en siete y ocho dije: 'Ya no se para, soy campeón del mundo'", y dejó en claro que estaba listo para los 12 rounds.