Anuncia Renzi inminente renuncia del presidente de Italia

El presidente italiano Giorgio Napolitano, de 89 años de edad, presentará su renuncia en las "próximas horas", anunció el primer ministro Matteo Renzi ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo.

"Me gustaría que rindieramos homenaje a Napolitano, un convencido europeísta que en las próximas horas dejará su puesto", dijo en el discurso con el que cerró oficialmente el semestre de la presidencia italiana de la Unión Europea (UE).

Napolitano, que en junio próximo cumplirá 90 años de edad, confirmó en diciembre pasado que renunciaría por razones de salud y de edad apenas concluyera la presidencia italiana de la UE.

El mandatario fue reelecto para su segundo mandato de siete años en abril de 2013, en medio de la crisis derivada del resultado electoral en el que tres bloques políticos resultaron virtualmente empatados y no se pusieron de acuerdo para designar a su sucesor.

"Napolitano ha sido estos meses la guía de nuestro país", resaltó Renzi, y agregó que "ha encabezado un largo proceso de cambio enfrentando las dificultades con inteligencia y sabiduría".

Napolitano presentará su dimisión este miércoles en torno al mediodía y su último acto oficial serán los honores militares que se le rendirán en el patio principal del Palacio del Quirinale, sede de la presidencia, indicaron medios de prensa.

El líder del Senado, Pietro Grasso asumirá interinamente la jefatura de Estado en espera que el Parlamento elija al nuevo mandatario.

Entre los posibles candidatos se mencionan al ex primer ministro y ex presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; al ministro de Economía, Pier Carlo Padoan; al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.

También al ex alcalde de Roma, Walter Veltroni; a la senadora Anna Finnochiaro y a la titular de Defensa, Roberta Pinotti.

Napolitano fue electo por primera vez en 2006 y ha sido el primer jefe de Estado de la historia republicana italiana que repite mandato.

En Italia el presidente es designado por el Parlamento y goza de poderes limitados, pero Napolitano ha sido una figura clave para la estabilidad institucional.

Fue bajo su arbitrio y dirección que nacieron los tres últimos gobiernos (de Mario Monti, Enrico Letta y Matteo Renzi), ninguno de los cuales salió de las urnas.

En noviembre de 2011 movió los hilos para obligar a renunciar al entonces primer ministro Silvio Berlusconi, al que los mercados no daban ninguna credibilidad para enfrentar la crisis financiera en un momento en que Italia había quedado a un paso del abismo.