Mexicana gana Premio Tenerife a Fomento e Investigación de Artesanía

La mexicana Ana Celia Martínez Hernández, maestra en Estudios Mesoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ganó el Premio Tenerife al Fomento y la Investigación de la Artesanía de España y América 2014.

Con el trabajo "Izote, Iczotl. Fibra con identidad, tradición y permanencia", Martínez Hernández se hizo acreedora al reconocimiento y será galardonada en una ceremonia internacional que se prevé para mediados de febrero próximo, informaron los promotores del premio, en un comunicado.

De esta forma, subrayaron, México suma seis ganadores de este premio, uno de los más valorados a nivel internacional y que se equipara al Nobel en materia de artesanías.

La investigadora se une a Daniel Rubín de la Borbolla (1990), Aarón Raúl Pontón Zúñiga (1998), Ignacio Vázquez Parra (2003), Gaspar Agustín Sánchez García (2004) y Amalia Ramírez Garayzar (2007), como los mexicanos que han obtenido el galardón.

Reunido el pasado 12 de diciembre en el Cabildo Insular de Tenerife, el jurado otorgó "por decisión unánime" el premio al trabajo de la mexicana que alude a una fibra en extinción: el Izote, el cual se produce en Zumpahuacan, Estado de México.

Se trata de una investigación que duró poco más de seis años y que, de acuerdo al jurado, contó con un buen planteamiento científico al combinar diferentes líneas: la histórica, etnográfica, biológica y una exposición del proceso textil y del proyecto llevado a cabo como consecuencia de esta labor.

La también profesora de Diseño Textil en la Universidad Iberoamericana destacó que "la Yucca aff. Jaliscensis (Trel) Trel. (planta productora de la fibra) es una especie endémica".

"En este municipio desde la época prehispánica, fue sometida a un proceso de selección para la extracción de las fibras, por lo que el Izote que existe en esta localidad tal vez sea exclusivo de la región, debido a ello, esta especie aun necesita atención botánica", apuntó.

Martínez Hernández advirtió que la técnica utilizada para el aprovechamiento textil de la planta, hoy en día incorpora elementos de tradición mesoamericana, y sostuvo que la aplicación de este conocimiento puede apoyar la economía de muchas familias en la región.

Resaltó la importancia histórica de esta fibra, pues aparece en diversos documentos como en los códices: Mendocino y la Matrícula de Tributos; donde están plasmados los pictogramas de las mantas de Izote, que además sirvieron como tributo para el pueblo mexica.

Además, incluyó un proyecto de rescate del Izote, al mencionar que hay cerca de 15 jóvenes y mujeres zumpahuaquenses que fueron capacitados para recuperar este saber tradicional y elaborar productos con base en esta fibra.