Potenciará El Salvador recuperación de ecosistemas en 2015

El Salvador potenciará en 2015 la recuperación de sus ecosistemas deteriorados, para afrontar la deforestación causada por modelos económicos del pasado y agudizada por los efectos del cambio climático.

La meta del Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) es reforestar un millón de hectáreas a lo largo de cinco años, junto con organizaciones comunales que son clave para continuar y potenciar este trabajo iniciado en 2014.

La preocupación de las autoridades ambientales es grande porque El Salvador es uno de los países más deforestados del mundo y sólo conserva 14 por ciento de sus bosques originales, de acuerdo con funcionarios y expertos consultados por Notimex.

El viceministro de Medio Ambiente, Ángel Ibarra, dijo que desde 2012 cuando se aprobó una nueva ley y política ambiental, "tenemos en el centro la recuperación de los sistemas y paisajes deteriorados".

Esto con el objetivo de superar la vulnerabilidad ambiental y poder enfrentar los riesgos del cambio climático, dijo Ibarra.

"La erosión, la pérdida de la fertilidad de los suelos del ciclo hidrológico normal y la poca infiltración del agua han hecho que El Salvador sea uno de los países más vulnerables", señaló.

"Si no hay vegetación, no hay biodiversidad e infiltración de agua, frente a eso es que nuestra propuesta, es no solo hablar del concepto de bosque duro como en otros países, sino que vincular la reforestación a la recuperación", agregó.

Ibarra explicó que han iniciado un plan nacional para revertir y la misión es reforestar un millón de hectáreas en zonas críticas del área La Montañona, la Cuenca alta del Río Lempa, que es la retaguardia hidroeléctrica del país.

En el área natural de Cinquera, en la zona central, un trabajo que inició este año, se plantarán cinco mil hectáreas, mientras que en Ahuachapán, en el occidente salvadoreño, se han construido viveros para plantar 25 mil árboles.

Otro de los elementos que se busca proteger son los pulmones o corredores biológicos, porque son el hábitat de las especies vivas y humanas que tienen que ver con la vida silvestre.

"Hay un compromiso de restaurar 50 mil hectáreas de manglares en los ecosistemas para este periodo de cinco años", manifestó el funcionario.

Explicó que el país urge de recursos de la Conferencia de las Partes contra el Cambio Climático de Naciones Unidas para revertir la situación.

Aseguró que los efectos del clima sobre la economía apenas permiten crecer 2.2 por ciento, pero si hay un desastre natural baja a 1.0 por ciento, pues solo basta una lluvia de 10 a 15 minutos para que todo se eche a perder.

Para el director del Centro de Estudios Tecnológicos (CESTA), Ricardo Navarro, el país debe apostarle a la emisión cero de gases de efecto invernadero para encontrar una solución real al problema de la deforestación y el cambio climático.

Explicó que sobre la base del proyecto de Reducción de las Emisiones por Deforestaciones y Degradación de Bosques (REED) del COP20, difícilmente se abordará el problema, porque plantea el mismo modelo económico que ha contaminado el planeta.

Es importante arborizar, por supuesto, pero no sobre la base de ese modelo económico que se plantea, porque entonces se va a "querer meter monocultivos, transgénicos y otros, que son causantes de la contaminación y deforestación", expuso el experto.

Para el plan de recuperación de ecosistemas y paisajes, el MARN cuenta con la colaboración de las municipalidades y organizaciones comunitarias, pues de acuerdo con las autoridades las mismas comunidades que viven en zonas críticas viven los efectos del cambio del clima.