Bajos ingresos laborales causan infelicidad: Universidad de Sinaloa

El 52 por ciento de las familias en pobreza de patrimonio en Culiacán, que ganan hasta cinco salarios mínimos, están insatisfechas con su vida, mientras que 26 por ciento se sienten infelices.

La investigadora de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Beatriz Yasuko Arita Watanabe, señaló que estas cifras son algunos de los hallazgos del modelo de calidad de vida, desarrollado por la académica de la Licenciatura en Sociología de la Escuela de Filosofía y Letras de la institución.

En dicha investigación, dijo, se consideran las variables de ingreso y educación y las variables de creencia de capacidad, satisfacción por el apoyo social, satisfacción por la seguridad y satisfacción por Culiacán.

El estudio fue presentado en el Foro Internacional de Políticas de Bienestar y Desarrollo en la ponencia Políticas de Bienestar: Indicadores Objetivos y Subjetivos para la Medición de la Calidad de Vida en Sinaloa.

En este estudio, Arita Watanabe manifiesta también que la seguridad económica ya no es sinónimo de felicidad, ya que se espera más de la vida.

"La creencia de capacidad es el factor mediador entre indicadores objetivos y subjetivos de calidad de vida", apuntó al señalar que estos resultados se dieron al aplicar una escala a más de mil personas adultas residentes en la ciudad de Culiacán.

La investigadora observó también en su ponencia que las sociedades más avanzadas están cambiando sus trayectorias sociopolíticas en relación con los sistemas de valores. Ahora ponderan la calidad de vida por sobre el logro económico.

Cuando la posibilidad de morir de hambre pasa de ser una preocupación fundamental a una perspectiva insignificante para la mayoría, los valores dominantes cambian gradualmente, puntualizó Beatriz Arita Watanabe.