Asambleísta pide revocar Fideicomiso de Central de Abasto

El diputado local Gabriel Godínez Jiménez pidió cancelar la vigencia del fideicomiso que opera a la Central de Abasto, la cual es hasta el año 2080, pues consideró que su operación es caótica.

El diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) opinó que el gobierno capitalino debe rescatar esta central, considerada la más grande del mundo, porque está en riesgo el suministro de alimentos de más de 20 millones de mexicanos.

El legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) insistió que para salvar ese centro, que maneja más de nueve mil millones de dólares anuales, cantidad que sólo es superada por el mercado bursátil en la Bolsa Mexicana de Valores, es necesaria la intervención del Gobierno del Distrito Federal.

Precisó que las deficiencias de operatividad radican en la falta de seguridad, movilidad, servicio de agua, higiene y de una regulación efectiva de las actividades comerciales que subsisten en sus alrededores.

El perredista detalló que la anarquía que priva en el estacionamiento para más de tres mil 224 automóviles impide una movilidad dinámica que permita un libre flujo de mercancías, por lo cual el potencial de compradores, de más de 127 millones de personas, que acuden cada año a surtir sus despensas familiares, ha dejado de ir en un porcentaje considerable.

Además, destacó que diario transitan dos mil tráileres, 150 camiones torton y 57 mil vehículos para abasto y desabasto de productos, los que tienen que circular sobre baches que impiden una movilidad ágil en el interior y zonas aledañas a la Central de Abasto.

Explicó que pese a sus grandes dimensiones de más de 327 hectáreas de superficie, padece una crisis de movilidad no obstante que el gobierno local destinó 20 millones de pesos para la reparación de sus vialidades y "aún se registran baches sobre baches que dañan severamente a todas las unidades que trasladan toneladas de comida".

Godínez Jiménez destacó que diario asisten más de 350 mil personas a efectuar transacciones comerciales que se incrementan a más de 500 mil cuando se trata de romerías de Semana Santa, Días de Muertos y Navidad.

Reveló que la falta de agua impide también una correcta higiene dentro de esa central, sobre todo en las zonas de alimentos perecederos, donde se surten comerciantes de mercados populares, de tianguis, mercados sobre ruedas, recauderías, tienditas y pequeños comercios familiares.

También explicó que la falta de vigilancia ha generado el aumento de robos de mercancías a locatarios, a transeúntes y a transportistas a cualquier hora del día, lo que contribuye a que las visitas disminuyan.

Aunado a ello, continuó, está la proliferación de gasolineras, tiendas y todo tipo comercios informales en los que las autoridades correspondientes no tienen injerencia alguna para regular la comercialización por tratarse de un fideicomiso, a pesar de estar constituido por representantes del sector privado y de los gobiernos local y federal.

Godínez Jiménez agregó que otro problema es la basura, pues se generan al día más de 200 toneladas, las que se acumulan de tres a cuatro días al aire libre, sobre todo en las áreas de estacionamiento.