Diputado plantea Ley de Agricultura Familiar

El secretario de la Comisión de Agricultura y Sistemas de Riego en la Cámara de Diputados, Pedro Porras Pérez, promueve una iniciativa con proyecto de decreto por el que se expide la Ley de Agricultura Familiar.

En un comunicado, el diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) afirmó que esta propuesta legislativa tiene el propósito de fortalecer el desarrollo sustentable de los pequeños y medianos productores y minifundistas.

En el documento destaca la importancia de fortalecer a quienes trabajan en esta actividad, pues es detonante de la recuperación del campo mexicano, permite incrementar los ingresos de sus habitantes y aumentar el abastecimiento local de alimentos básicos.

Anualmente se pierde hasta 25 por ciento de producción total de maíz, trigo y frijol, por lo que es necesario crear una reserva estratégica de granos y consolidar programas para incrementar la productividad nacional, así como la regulación, conocimiento y planeación del mercado para mejorar la competitividad.

La iniciativa señala que en México existen cuatro millones 331 mil 134 unidades productivas de agriculturas familiares, lo que representa 81.3 por ciento del total de explotaciones agrícolas.

Las actividades productivas para la subsistencia y mejoramiento de vida de pequeños y medianos productores en relación a la agricultura, son altamente vulnerables y ligadas a la incertidumbre.

Se argumenta que los agricultores "no han encontrado en las políticas públicas una solución para el crecimiento y fortalecimiento de su economía y bienestar familiar, teniendo que buscar nuevas alternativas como autoempleo rural, trabajos asalariados y diferentes tipos de migración".

Además, durante los últimos 20 años la tasa de crecimiento de la población rural ha sido negativa, mientras que el promedio de edad de agricultores se incrementó de modo considerable.

El campo enfrenta una grave problemática cada día más complicada, por lo que es fundamental modernizar los sistemas con que las comunidades comercializan sus productos para incentivar el intercambio y reactivar las pequeñas economías locales, lo cual generará formas de autoempleo local y beneficios a la agricultura familiar.

Esta actividad es una alternativa de crecimiento para reactivar el campo mexicano, que se sitúa en una posición estratégica para enfrentar los problemas de oferta de alimentos a precios accesibles para la población y, además, constituye 50 por ciento de ingresos familiares.

"Su desarrollo competitivo y sustentable representa una oportunidad para transformar lo que se ha considerado como un problema en el campo mexicano; la pobreza, vulnerabilidad e inseguridad alimentaria son algunos de los muchos problemas que se presentan en el agro", señaló.