India impone toque de queda tras matanza en estado de Assam

Fuerzas de Seguridad indias impusieron hoy un toque de queda en el norteño estado de Assam, tras la muerte de al menos 63 personas en una serie de ataques de milicianos tribales, en venganza a la ofensiva lanzada en su contra.

El toque de queda entró en vigor esta noche en todo el estado, mientras cientos de sobrevivientes de la masacre buscan refugio en la escuela e iglesia local, ante el temor del regreso de los rebeldes, presuntos miembros del grupo separatista Frente Democrático Nacional de Bodoland.

El ministro en jefe de Assam, Tarun Gogoi, dijo que los rebeldes, una facción del Frente Democrático Nacional de Bodoland, estaban detrás de la masacre contra pobladores de la etnia Adivasi, que dejaron al menos 63 muertos, unos 80 lesionados y más de 250 desaparecidos.

Unas 100 personas, la mayoría mujeres y niños, se refugiaron en una iglesia en la aldea Shamukjuli en el distrito de Sonitpur, donde 26 pobladores de la etnia Adivasi fueron asesinadas mientras otras 200 personas se fueron a una escuela, informó el diario Hindustan Times.

De acuerdo con el reporte, publicado en la página en internet del diario, las fuerzas de seguridad impusieron un toque de queda en un intento por contener la última ola de violencia, que se desató desde las noche del martes en vísperas de las celebraciones de Navidad.

Los adivasis son una mezcla de los hindúes y cristianos, por lo que muchos se preparaban para celebrar la Navidad, cuando se produjo el ataque armado, según dijeron varios de los sobrevivientes de los cuatro ataques registrado en el estado en un espacio de una hora.

La policía confirmó que los ataques han sido los más sangrientos registrados en los últimos meses y que no hay duda de que fueron perpetrados por el Frente Democrático Nacional, una guerrilla que reclama un territorio soberano para la tribu Bodo.

De acuerdo con el testimonio de varios aldeanos, los guerrilleros llegaron a pie armados con rifles de asalto y portando uniformes militares. "Primero vinieron y pidieron agua. De repente abrieron fuego con sus rifles AK-47", afirmó un hombre que consiguió esconderse en la selva, tras huir de la región.

"Ni siquiera respetaron a las mujeres y a los niños", destacó, por su parte un responsable de la policía local, tras destacar que entre las 63 víctimas fatales hay al menos una decena de mujeres y unos 13 niños.

Assam tiene una trágica historia de matanzas sectarias y varios grupos que combaten por una mayor autonomía o una secesión de la India.