Guatemaltecos celebran Navidad entre tradiciones y pista de hielo

Comidas típicas y quema de petardos caracterizan la celebración de la Navidad en Guatemala, en cuya capital las familias disfrutan además de una novedosa pista de hielo, tobogán gigante y un mini teleférico.

Los guatemaltecos pasan la festividad en familia, con cenas en las que se degustan tamales negros y colorados, chocolate caliente, ponche de frutas y el llamado rompopo.

Como marca la tradición, al filo de la medianoche, de fondo para la cena, el estruendo de la quema de cohetes y los vistosos juegos de luces artificiales dominan el ambiente de la festividad por el nacimiento del Niño Jesús.

En el Centro Histórico de la capital, que junto con los municipios aledaños forma la mayor metrópoli de Centroamérica, desde hace unos años se cuenta con un atractivo que cambia la forma tradicional del festejo navideño en Guatemala.

La tecnología se hace presente con un tobogán gigante y una pista de hielo, instalados por el gobierno de la ciudad, encabezado por el expresidente Álvaro Arzú, y financiados por transnacionales refresqueras y de telefonía móvil.

Miles de ilusionados niños y sus familias hacen largas filas, que a veces duran horas, para patinar en la pista de hielo, pasear en tren o subir al teleférico, el principal atractivo este año de la feria navideña de la "Muni" de la ciudad de Guatemala.

Los juegos y las numerosas opciones de entretenimiento son gratis, así que las familias pasan horas en la feria navideña, montada en la Plaza de la Constitución, mejor conocida como "parque central".

El atractivo Festival Navideño de la Municipalidad ocupa toda la explanada de la plaza, frente al Palacio Nacional de la Cultura -exsede del gobierno- y la Catedral Metropolitana que por las noches luce un espectacular juego de luces y sonido.

Autoridades del gobierno capitalino indicaron que esperan más de 1.5 millones de visitantes al Festival, de los que en su mayoría buscan patinar en la pista de hielo, con capacidad para 150 personas.

En comunidades rurales se acostumbra elaborar Nacimientos y celebrar las posadas, con sus rezos, previas a la cena navideña tradicional a base de tamales colorados y negros, pan blanco, así como bebidas como ponche de frutas y chocolate.

Las familias de mayor posición económica sirven en su mesa pavo horneado, pierna, embutidos y vinos.

Además de las compras habituales para la cena navideña y los obsequios de la ocasión, los guatemaltecos adquieren dotaciones generosas de cohetes y fuegos artificiales que se prenden justo a la medianoche.

Es común la proliferación de locales de venta controlada -y también de puestos sin permiso- de cohetes, volcanes, tronadores y ametralladoras (una tira de cohetillos que puede durar entre cinco y 10 minutos de continua explosión).

Los niños y los jóvenes acostumbran a salir a la calle a prender cohetes, tradición que es más marcada en las fiestas del Año Nuevo. La práctica causa cada año accidentes y los pequeños son las principales víctimas.

Para la época, en la capital y principales localidades del país (15 millones de habitantes) los centros comerciales y supermercados lucen atestados, pues el movimiento es intenso.

Clientes y visitantes llenan los modernos centros comerciales, cuya construcción se encuentra en auge en los últimos años en la capital y ciudades del interior del país.

Los principales centros comerciales capitalinos, Próceres, Pradera, Miraflores, Oakland Mall, Portales, Paseo de la Sexta, los supermercados de las cadenas locales y transnacionales, son desbordados por la multitud y las compras de último momento.

Una firma privada especializadas en análisis económico informó que entre octubre y noviembre los guatemaltecos gastan 75 mil millones de quetzales (9.3 mil millones de dólares) en el último trimestre del año.

De este monto, solo en diciembre se gastan 30 mil millones de quetzales (3.7 mil millones de dólares) en consumos como restaurante, bebidas, regalos, convivios y las cenas de Navidad y Año Nuevo.