Cuarteto Los Juglares celebra 24 años de vida artística con concierto

Con un concierto entretenido, multifacético y por momentos nostálgico, en el que abundaron las bromas, anécdotas y la continua participación del público, el cuarteto Los Juglares celebró 24 años de vida artística.

Durante más de dos horas y media, los hermanos Fernando y José Vadillo Vázquez, así como José y César Marrufo Mena, acompañados de figuras como Pierre David, Adalberto Pinzón y Eduardo Vázquez cautivaron con su talento a un público diverso, "enamorado del amor".

El Teatro Armando Manzanero fue el escenario idóneo para que esta agrupación de trovadores yucatecos, la de mayor renombre en la actualidad en México y el extranjero, demostrara sus habilidades con la guitarra, pero también su capacidad para convertirse en una sola voz bohemia.

"Flor de Azhar" formó parte de una serie de canciones de la trova yucateca de ayer y de hoy con la que abrieron el concierto, canciones necesarias, expresó César Marrufo, para justificar el porqué de ser un trovador yucateco.

Sin embargo, fue la presentación de los artistas invitados el momento de romper con el clásico concierto trovador, ya que Eduardo Vázquez irrumpió con su voz, quien interpretó "La llamarada", melodía que en la década de los setenta hiciera popular Manolo Muñoz.

Las anécdotas empezaron a surgir y con ellas el recuerdo de la participación de Los Juglares en el programa "Valores juveniles" y donde sus integrantes conocieron a Adalberto Pinzón, quien interpretó una de las canciones indispensables en el repertorio del bohemio yucateco: "Peregrina", bambuco yucateco de Ricardo Palmerín.

Con un semblante serio y un llamado al silencio sepulcral, bajo la exhortación al enamorado de que la siguiente melodía es básica en cualquier serenata, los acordes de las guitarras que entonaron el "Mambo No. 8", rompieron con el romanticismo del concierto, ante la risa y aplauso de los asistentes.

Las percusiones de Julián López Escalante se hicieron escuchar con más fuerza ante un público que trataba de llevar el ritmo de las mismas sin poder lograrlo a plenitud, ante el virtuosismo del músico, quien estaba acompañado de Luis Aguilar en la congas y Luciano Basto Perera en la batería.

La segunda parte del concierto inició con un ambiente de romanticismo, con homenaje al "Príncipe de la Canción", José José, quien hizo acto de presencia a través de melodías como "Ya lo pasado pasado", "La nave del olvido", "El triste", entre muchas otras que provocaron acurrucos y besos en las butacas.

De nueva cuenta, en un giro inesperado, la agrupación musical demostró a los presentes el porqué la guitarra es instrumento fundamental en cada hogar yucateco, en especial para animar fiestas con melodías como "Corazón de melón".

Y es que fue con este tema donde la participación del público fue más notoria, al cantar el coro de la misma, lo que aprovecharon Los Juglares para realizar una "improvisada competencia" entre mujeres y hombres para ver quién cantaba mejor, aunque era evidente que las primeras eran las reinas de la noche.

Cercano al fin de la velada, en un concierto en el que se pensaba las guitarras serían las únicas protagonistas de la noche, el "mariachi sonó" y con él, el "Sinaloense" acompañados de un ballet regional, y las voces de los hermanos Vadillo Vázquez y Marrufo Mena demostraron que el buen trovador "canta de todo".

Así, uno de los mejores imitadores yucatecos se hizo presente, saltando al escenario Pierre David, para evocar a Vicente Fernández con "Por tu maldito amor"; Juan Gabriel con "Caray" y Luis Miguel con "Si nos dejan", para cerrar el concierto y con ello una invitación a celebrar el año entrante, 25 años de carrera.