Episodio de tifoidea llevó a Joan Miró a la pintura

Joan Miró era un pintor, escultor, grabador y ceramista español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo, que supo reflejar en su obra su interés en el subconsciente, en lo "infantil" y en su país.

Desde hace cinco años, en su honor se entrega un galardón con su nombre, a instancias de las fundaciones Miró, que cuenta con la colección pública más completa de la obra del artista, y La Caixa.

El premio fue creado para reconocer la trayectoria de artistas relacionados conceptual y dialécticamente con la obra del artista originario de Barcelona, España, donde nació el 20 de abril de 1893.

Segundo hijo de Miguel Miró Adzerpias, quien se dedicaba a la orfebrería y relojería, y de Dolors Ferrá Oromí, hija de un ebanista de Palma de Mallorca, Miró estudió comercio y trabajó durante dos años en una farmacia.

En 1911 contrajo tifoidea y debió refugiarse en una casa familiar en el pequeño pueblo de Mont-roig del Camp, donde encontró la inspiración necesaria para dedicarse a la pintura y triunfar en ella.

Según sus biógrafos, fue en 1912 cuando dio ese paso decisivo en su vida al inscribirse en la Escuela de Arte de Francesc Galí, donde conoció las más recientes tendencias artísticas europeas.

En 1918 realizó su primera exposición individual en las Galeries Damaul de Barcelona, y dos años más tarde viajó por primera vez a París, Francia, donde trabó amistad con el español Pablo Picasso.

También conoció a Tristan Tzara y a Max Jacob, y asistió a eventos dadaístas. Aquí realizó exposiciones individuales, primero en la Galerie La Licorne (1921) y después en la Galerie Pierre (1925), destaca el sitio "buscabiografias.com".

Sus primeras obras, entre 1915 y 1918, están influidas por Paul Cézanne y Vincent Van Gogh, el brillante colorido fauvista y las formas fragmentadas del cubismo.

Los estudiosos de su obra señalan que en ellas muestra ya su gusto por las figuras y personajes relacionados con el mundo rural de sus veranos en Mont-roig.

Seducido por el surrealismo, Miró firmó el "Manifiesto" e incorporó a su obra inquietudes propias de dicho movimiento, como el jeroglífico y el signo caligráfico. Muestra de esto es su obra "La Masía", pintada en 1922.

En 1928, el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió dos de sus telas, lo que supuso un primer reconocimiento internacional de su obra; un año después contrajo matrimonio con Pilar Juncosa y en 1930 nació su única hija Maria Dolors en Barcelona.

Cuentan que en 1932 decidió pasar más tiempo en Barcelona, por lo que vivió y trabajó en la casa familia. También en ese año, montó su primera exposición individual en la Pierre Matisse Gallery de Nueva York, cita la página web de su fundación "fundaciomiro-bcn.org".

A lo largo de su trayectoria trabajó al lado de Louis Marcoussis, Josep Llorens Artigas y Josep Llorens Artigas, con éste último realizó un mural de cerámica para Harkness Commons, de la Harvard University, menciona la revista Quo (beta.quo.mx).

En los años 60 realizó sus primeras esculturas monumentales de bronce y llevó parte de su obra a Japón, donde conoció al poeta Shuzo Takiguchi, autor de su primera monografía.

En 1975 se inauguró en Barcelona la Fundación Miró, cuyo edificio diseñó su gran amigo Josep Lluís Sert.

Ya en los años 90 viajó a París para probar suerte. Ahí, conoció a Michel Leiris, Antonin Artaud, Robert Desnos, Jean Dubuffet, Paul Éluard, Marcel Jouhandeau, Georges Limbour, Raymond Queneau y Armand Salacrou, así como a Ernest Hemingway, quien le compró el cuadro "La masía".

Miró recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Harvard, y la Medalla de Oro de las Bellas Artes, entre otros reconocimientos. Murió el 25 de diciembre en Palma de Mallorca, y fue enterrado en el cementerio de Montjuïc, en su natal Barcelona.