Artesano de NL preserva tradición de elaborar figuras del Nacimiento

Figuras de Nacimiento elaboradas de yeso cerámico llenan las repisas de un puesto ubicado en la esquina de las calles Libertad y San Luis Potosí de esta ciudad, que es atendido por don Emeterio Ramírez Puente, creador de estas piezas.

El negocio familiar lleva más de 50 años de vida y ha tenido distintos domicilios, que incluyen el puente San Luisito (ahora puente del Papa), un local en Juárez y Constitución, y otro más en la Calle Jalisco y 2 de Abril.

Orgulloso, Ramírez Puente relató que esta labor ha estado presente desde el primer día de su existencia.

"Yo nací en un puesto de éstos, mi mamá decía que yo tenía la edad de lo que ella vendía en el puesto. Ella dijo que empezó hace 55 años, un 30 de noviembre, estaba embarazada y se iba a aliviar de mí y dejo el puesto solo, por eso yo digo que yo nací en un puesto, por eso seguí la tradición", contó.

Indicó que el puesto, que se dedica únicamente a la venta al público, posiblemente sea el único en la ciudad que se dedique a la ardua elaboración de los personajes del Nacimiento, ya que, dijo, hay revendedores, pero no fabricantes.

Comentó que dedicarse a esta labor no es tarea fácil, pues para que las figuras lleguen a las repisas del negocio deben recorrer un largo proceso de elaboración o de transporte, según sea el caso.

Ramírez Puente explicó que desde Guadalajara, Jalisco, llegan piezas hechas a base de barro, pues es en los cerros del municipio de Chapala en donde se encuentra el material especial utilizado para su elaboración.

Pero es aquí en Monterrey donde las manos de Don Emeterio le dan vida a todas aquellas figuras de yeso cerámico.

En cuanto al proceso que lleva para elaborar estas obras, Don Emeterio explicó que más que complejo, es un trabajo que necesita mucho tiempo y dedicación, debido a los detalles que se deben hacer para perfeccionar la imagen de los rostros de los personajes.

El proceso de elaboración consiste, primero que nada, en hacer el molde de resina para cada una de las figuras.

Posteriormente, se vacía el yeso cerámico dentro del molde y, después de esperar a que éste seque, se retira para dejar la figura ya completamente formada.

"El molde se debe de vaciar y se debe mover rápido para que se cubra todo por dentro, y no debe de tardar mucho; se debe hacer una tras otra y si se acaba (el yeso) se hace otro bote de 20 litros más, ya que no se debe dejar mucho tiempo detenido porque se seca, se pega", explicó.

Después son necesarios, mencionó, laboriosos y meticulosos pasos para perfeccionar cada una de las esquinas de las figuras:

"Ya que se vacía y se seca, hay que pulirla, y después viene el proceso de acabado; con una lija especial de esas de agua se pule, se le quita todo lo rugoso al yeso y se le va puliendo hasta que se deja bien", describió.

Desde el Estado de México son traídos los pequeños ojos de vidrio y el cuero de las terneras, material de donde se extraen las pestañas que con diminutas tijeras son recortadas al tamaño del ojo del personaje.

"Se le colocan los ojos y luego se lleva al proceso de fondeado y luego ya se pinta para después poner el ojo y luego se pegan las pestañas; todo eso implica tiempo", expresó Don Emeterio, quien aseguró que al ver los ojos y el acabado de las figuras, la gente se inclina más a comprarlas de este material.

De 10 minutos a una hora es lo que puede tardar en fabricarse una figura, dependiendo de su tamaño; y son aproximadamente entre 70 y 80 las que por día nacen en el taller de este artesano.

El Niño Dios, María, José y el ángel son las figuras más vendidas en todos los tamaños, sin embargo, Don Emeterio aseguró que de un tiempo acá, las figuras grandes dejaron de ser las más vendidas, por lo que ahora son las chicas y medianas las que acaparan las ventas.

"Nosotros le achacamos más eso a la cuestión del tamaño de las casas de Infonavit, porque la gente que tiene sus casas pequeñas no puede poner un Nacimiento grande porque o se duermen ellos o se queda el Nacimiento adentro, la verdad", expresó.

En cuanto a los precios, las piezas pueden encontrarse desde los tres pesos hasta rebasar los 300 pesos, y todo depende del material empleado y del tiempo invertido, por lo que son las de yeso cerámico las que resultan más costosas.