Gobierno califica de "acto inédito" perdón que pidió FARC por masacre

El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, calificó hoy como un "acto inédito" las disculpas públicas de las FARC frente a su responsabilidad en la masacre de Bojayá, en la que murieron más de 100 personas en el occidente de Colombia.

"Hoy quiero expresar un sincero reconocimiento al acto inédito en el que las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ofrecieron disculpas públicas a las víctimas de la tragedia de Bojayá y anunciaron medidas reales que contribuyan a la verdad y la reparación de las víctimas de ese doloroso hecho", señaló De la Calle en una declaración.

El 2 de mayo de 2002 los combates entre guerrilleros y paramilitares en la zona del Medio Atrato, en el departamento del Chocó, se intensificaron y, entre las balas, unos 300 pobladores de Bojayá buscaron refugio en la iglesia para salvar sus vidas.

Pero 119 habitantes de Bojayá hallaron la muerte, 108 quedaron heridos y otros desaparecidos, muchos de ellos niños, que alcanzaron a refugiarse en la iglesia.

En la opinión del negociador, este gesto "tiene un enorme significado. Ocurre en medio de las discusiones sobre el desescalamiento del conflicto y precisamente al término de las cinco visitas de víctimas a La Habana".

Explicó que es "un efecto práctico de la aplicación de los diez principios que acordamos para desarrollar el punto relativo a las Víctimas en la Agenda de las conversaciones. En particular, los dos primeros principios sobre reconocimiento y reparación".

"En este sentido, este encuentro con las víctimas de Bojayá, sin antecedentes y de cara al país, es un paso valioso y muy diciente en esta etapa del proceso", sostuvo el jefe negociador.

Recordó que el grupo rebelde reconoció con estas palabras su responsabilidad: "Expresamos nuestra desolación y pesar por el resultado y nuestro reconocimiento y empatía a las víctimas, a sus familiares, a sus amigos y a sus vecinos".

Y agregaron las FARC: "Ninguna palabra a utilizar podría describir correctamente la sensación de pérdida para los que ese día perdieron a sus seres queridos, y por ello reconocemos y expresamos nuestro dolor más profundo por el sufrimiento causado a tantas personas".

"A todas las personas que han vivido dolor por este desenlace en Bojayá hace doce años, y a la gente del Chocó, reiteramos nuestro pesar profundo por lo sucedido. Ese hecho nunca debió ocurrir", subrayó la guerrilla.

De la Calle también retomó las palabras del presidente Juan Manuel Santos cuando afirmó: "El Estado colombiano ha sido responsable, en algunos casos por omisión, en otros casos por acción directa de algunos agentes del Estado, de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH (derecho internacional humanitario) ocurridas a lo largo de estos 50 años de conflicto armado interno".

"Estamos seguros de que los colombianos esperan que este sea sólo el principio de muchos gestos en el marco de las conversaciones y después de la posible firma de un Acuerdo Final, para producir hechos de paz", subrayó el jefe negociador.

El gobierno de Santos y las FARC negocian en La Habana, desde noviembre de 2012, una salida política negociada a más de 50 años de conflicto interno que ha dejado cerca de siete millones de víctimas.