Plaza Roja de Moscú se tiñe de Navidad

Una pista de hielo, luces multicolores, festones y un gran árbol en la Plaza Roja de Moscú son, desde hace dos semanas, el preámbulo a la próxima Navidad.

Al centro de la histórica plaza, flanqueada por el Museo de Historia y la Catedral de San Basilio, la pista de hielo da cabida a 450 patinadores que se deslizan con destreza en la superficie de unos dos mil 700 metros cuadrados.

La Feria de Navidad aledaña, además de los juegos mecánicos como el carrusel, ofrece artesanías diversas: las coloridas matrushkas, los tradicionales gorros de piel, las apreciadas pañoletas rusas de lana para invierno o delgadas para el verano.

Diciembre es invierno en Rusia, son temperaturas que como máximo alcanzan menos tres grados centígrados, y época de escasa luz solar, cuando amanece hacia las 09:30 y comienza a oscurecer poco después de las 16:00 horas, lo que da mayor tiempo para que luzcan las luces multicolores.

La decoración navideña en Moscú se complementa con un gran abeto en el Kremlin, la esfera más grande del mundo y festones luminosos en las principales avenidas.

La federación Rusa tiene una población de poco menos de 145 millones de personas, la mayoría pertenecientes a siete grupos étnicos donde el mayoritario es el ruso, seguido por los tártaros y ucranianos. Los habitantes de Moscú suman 11 millones y medio.

Aunque la mayor parte de su población es ortodoxa, celebra la Navidad casi siempre con una cena en familia, donde se sirven platos tradicionales, pero antes es común que juntos asistan a alguna obra de teatro.