Misas de aguinaldo cambian horario por inseguridad en Venezuela

Muchas costumbres y tradiciones propias de la Navidad han desaparecido de Venezuela como consecuencia de la inseguridad personal que vive este país sudamericano, catalogado como uno de los más peligrosos y violentos del mundo.

"Las misas de aguinaldos que se celebraban de madrugada en las parroquias caraqueñas, fueron eliminadas o trasladadas a horario diurno, para evitar exponer a los parroquianos a ser víctimas del hampa", explicó Doris Flores destacada costumbrista local.

Flores, en conversación con Notimex, dijo que tampoco en los templos del interior de Venezuela, se realizan eventos religiosos de madrugada, por temor a la acción de los delincuentes, quienes han llegado a penetrar los sagrados recintos para robar a las personas.

"Algunas iglesias realizan misas de aguinaldo a las tres de la tarde, pero ya no es lo mismo, pues la tradición siempre fue salir en grupo a disfrutar del frio caraqueño y luego de la misa tomarse un café y comerse unas arepitas dulces con anís", rememoró.

"Esta costumbre de las misas navideñas de aguinaldo fueron, a nuestro modo de ver, sobrevivencias de formas evangelizadoras en tiempos coloniales, que encontraron eco en nuestro país, debido a la religiosidad y fervor cristiano que caracteriza al venezolano.

Recordó Flores, quien es además investigadora del folklore, que las misas de aguinaldos eran organizadas y patrocinadas por profesionales, comerciantes y trabajadores, y cada grupo en especial tenía un día asignado para promover su misa.

Precisó que la última de estas misas (la del Gallo), oficiada el 24 de diciembre a las 12 de la noche para conmemorar el nacimiento del niño Dios, ahora se celebra a las tres de la tarde, "es decir se celebra por adelantado, y de día, para evadir la acción del hampa".

También se refirió a las patinatas de madrugada, las que también desaparecieron, porque la ciudad se tornó violenta y agresiva. "Hoy en día el que se le ocurra patinar de madrugada en el parque Los Caobos, o la Cota Mil, está loco de remate", advirtió.

"Lamentablemente la sana costumbre de patinar en grupos por las bucólicas calles de Caracas en Navidad se fue perdiendo a medida que la ciudad fue creciendo poblacionalmente y la presencia policial y el patrullaje ya no eran una constante en esta ciudad", dijo.

Denunció que ahora quienes toman las calles de noche y de madrugada son los delincuentes, quienes con sus motos producen un ruido infernal y no dejan dormir a nadie.

"La policía inventó unos cuadrantes para atender denuncias, pero uno llama y nadie le responde", aseguró la dama entrevistada.

Flores finalmente dijo que la extinción de estas tradiciones, sin embargo sigue sin opacado por completo el espíritu de la Navidad, y muchas familias se preparan para celebrarla en la estricta intimidad del hogar, ya que asistir a un club, ahora suele ser muy riesgoso.