Crece escándalo por supuesto lavado de dinero en Argentina

El escándalo por el supuesto lavado de dinero que involucra al fallecido ex presidente Néstor Kirchner creció hoy luego de que se presentaran pruebas de sus nexos con el empresario acusado de haber enviado 55 millones de euros a Suiza.

El programa Pensado para Televisión dio a conocer documentos que demuestran la cercana relación de negocios que mantuvieron Kirchner y el empresario Lázaro Báez, acusado de encabezar una red de lavado de dinero que triangulaba los depósitos vía Panamá.

Según las pruebas, la empresa de Báez, que es la más importante del sur del país, construyó un complejo de viviendas en terrenos que pertenecían a Kirchner, dato que fue reconocido incluso en las declaraciones patrimoniales del mandatario.

Hace dos años, el propio Báez había revelado que durante los últimos 10 años, es decir, desde que comenzó a gobernar el kirchnerismo, había ganado contratos de obras públicas por más de mil millones de pesos (alrededor de 180 millones de dólares).

Ello explica en parte la fortuna de un empresario cuyo patrimonio empezó a crecer a principios de los 90 en la patagónica provincia de Santa Cruz que Kirchner gobernó desde 1991 hasta 2003, cuando abandonó la región para convertirse en presidente.

Gracias a esos contratos, Báez ascendió paulatinamente y dejó de ser un simple empleado bancario, para convertirse en un millonario empresario, propietario de varias firmas, entre ellas la constructora más importante de Santa Cruz.

Por su cercanía y su cada vez más creciente fortuna, Báez fue señalado durante años en diversos medios como el posible prestanombres de Kirchner, pese a lo cual mantuvo siempre un perfil muy bajo, por lo que era casi un desconocido para la opinión pública.

Su anonimato se eliminó la semana pasada, cuando el programa Pensado para Televisión denunció que Báez había enviado 55 millones de euros de Santa Cruz a una financiera en Buenos Aires durante el primer semestre de 2011.

La financiera, a su vez, creó decenas de empresas fantasma con sede en Belice, gracias a las cuales pudo transferir el dinero a Montevideo, luego a Panamá y finalmente a un banco en Ginebra.

El viernes pasado, Báez apareció por primera vez ante la prensa para rechazar las imputaciones y asegurar que es sólo una maniobra para manchar su nombre por el simple hecho de haber sido amigo de Kirchner.

Aunque anticipó que presentará las pruebas de su inocencia, este lunes se supo que ni siquiera está imputado en la investigación que ya comenzó la justicia, lo que despertó mayores suspicacias por la supuesta protección que le daría el gobierno.