Legislador de EUA denuncia "campaña de miedo" tras acción ejecutiva

El legislador demócrata de Illinois Luis Gutiérrez denunció hoy que los opositores de la acción ejecutiva iniciaron una "campaña de miedo" para evitar que se inscriban millones de latinos elegibles a legalizar su situación migratoria.

Gutiérrez, el principal promotor legislativo de la reforma migratoria desde la década pasada, adelantó por otra parte que la Casa Blanca buscará acortar el periodo de espera de 180 días antes de que el gobierno federal empiece aceptar las solicitudes.

"La campaña del miedo apenas está empezando y tratan de evitar que los inmigrantes se inscriban, de la misma forma que lo intentaron con Obamacare", deploró el representante demócrata.

Gutiérrez dijo que habló el fin de semana con la directora de política doméstica de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz, quien le informó que buscarán tener listos los formularios antes del periodo de espera de seis meses.

"Estamos alistando a la gente, los estamos pre-registrando, sean pacientes, vamos a ir a sus vecindarios (...) Pero no le cojan miedo, no tengan temor", señaló en una teleconferencia auspiciada por la organización pro migratoria América's Voice.

Por su parte el senador demócrata Bob Menéndez hizo un llamado similar a los cuatro millones de inmigrantes indocumentados elegibles a no tener miedo de enrolarse cuando sea oficial la entrega de las solicitudes.

"A todos esos que califican para la acción ejecutiva del presidente], les urjo a que cuando salgan los formularios, que participen, que se presenten", señaló el senador estadunidense de origen cubano.

"Es una oportunidad para cambiar su vida en este país y para dejar saber que la reforma migratoria que queremos lograr para todos, no tienen razón porque que no proceder", señaló.

Menéndez indicó que la participación en el plan presidencial es una manera de enviar el mensaje de que los latinos quieren ser parte de la sociedad estadunidense y están dispuesto a pagar los impuestos y ser buenos ciudadanos del país.

Las acciones de Obama incluyen la creación de un nuevo programa de acción diferida para frenar las deportaciones de personas que son padres de ciudadanos estadunidenses o residentes permanentes legales (LPRs) y han vivido en Estados Unidos por cinco años.

Se estima que el nuevo programa podría beneficiar a unos 4.1 millones de los 11 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.

Las personas podrán solicitar la cancelación temporal de órdenes de deportación y la obtención de permisos de trabajo con vigencia de tres años si proporcionan toda su información, presentan datos biométricos, se confirma que no tienen antecedentes penales y pagan impuestos.

Su plan contempla la ampliación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) para que cubra a más inmigrantes que vinieron a Estados Unidos siendo pequeños, incluidos aquellos que entraron a Estados Unidos antes del 2010.

Se estima que beneficiará a 270 mil personas adicionales a los 600 mil jóvenes que obtuvieron la protección de DACA desde 2012.