Juez salvadoreño revisa medidas cautelares contra el expresidente

El Juzgado de Instrucción de esta capital analiza hoy las medidas cautelares del expresidente salvadoreño, Francisco Flores, para determinar si continúa en prisión o se la cambia por el arresto domiciliar.

El ex mandatario participa en la audiencia de la revisión de las medidas que presentó su defensa ante el juez Levis Orellana.

Los abogados de Flores insistieron durante la audiencia que la celda de la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC), no es la adecuada para dar la atención médica que requiere su cliente.

Uno de los abogados del exmandatario, Edgar Morales Joya, argumentó que su cliente padece de trombosis, gastritis y depresión.

Joya hizo la petición de cambiar la prisión policial a cárcel domiciliar la semana pasada, luego que Flores fue dado de alta de un hospital privado tras superar la crisis por trombosis.

Los querellantes de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad), estuvieron de acuerdo en continuar dando tratamiento médico al jefe de Estado, acusado de corrupción por la supuesta apropiación de 15.3 millones de dólares provenientes de donaciones de Taiwán durante su gobierno.

Sin embargo, argumentaron que debe de haber igualdad en la población reclusa y que no se le debe de dar ningún privilegio al expresidente.

Por su parte, el titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), David Morales, manifestó que si bien no se debe de dejar de lado la salud del ex mandatario, es importante no desviar el proceso judicial que es el fondo de todo.

Lamentó que la Fiscalía no procese aún a Flores por lavado de dinero, a pesar que el requerimiento que presentó contra él, evidencia de manera clara ese delito.

El ministro de Seguridad, Benito Lara, manifestó que la PNC está atenta a lo que determine el juez Orellana, quien por el momento revisa con las partes las medidas cautelares.

Flores fue trasladado de la cárcel de la DAN al tribunal de instrucción por elementos de la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO) al juzgado, donde se han montado un fuerte operativo policial.