Vicepresidente argentino acumula causas por corrupción

La justicia argentina decidirá mañana, martes, si el vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, enfrentará juicio oral por el delito de falsificación de documentos, en una más de las causas que enfrenta por presunta corrupción.

Boudou es uno de los funcionarios argentinos más acosados por la justicia, ya que tiene dos procesamientos y están en marcha 15 investigaciones más en su contra, con una aislamiento político, pues ya ni siquiera los miembros del gabinete lo defienden.

Pese a que es el político con peor imagen, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se ha negado a pedirle que abandone la vicepresidencia, tal y como lo exigen dirigentes opositores.

El caso más grave, y por el cual Boudou fue procesado el pasado 27 de junio con los cargos de cohecho e incompatibilidad de la función pública, fue por comprar en 2010 y con prestanombres, parte de la imprenta Ciccone, que estaba en quiebra.

Luego, aprovechando su cargo como ministro de Economía que ocupaba entonces, ayudó a rescatar financieramente a dicha empresa y logró que obtuviera contratos millonarios por parte del Estado.

En agosto, Boudou acumuló un segundo procesamiento, en este caso por la falsificación de documentos de un vehículo que registró en un domicilio que no existe, además de que falsificó su documento nacional de identidad y no pudo acreditar la compra legal del vehículo.

La Cámara Federal citó a una audiencia para mañana para evaluar los avances de este caso y definir la fecha en la que comenzará el juicio oral en contra del vicepresidente.

Además, en otros juzgados ya se investigan denuncias en su contra por el presunto pago de dádivas a militantes oficiales, enriquecimiento ilícito, y por haber avalado sobreprecios en la adquisición de vehículos para el Ministerio de Economía.