El hongo "Bd" es principal causa de muerte de anfibios en Panamá

El hongo "Batrachochytrium dendrodatibis" ("Bd") es la principal causa de muerte de anfibios en los últimos años en Panamá, por encima del cambio climático y la contaminación, afirmó hoy aquí el especialista Roberto Ibáñez.

En entrevista con Notimex, el investigador del Instituto Smithsonian de Panamá, y la directora del Centro de Conservación de Anfibios del Valle de Antón, Heidi Ross, expusieron que pese a las amenazas de ese hongo, se trabaja para proteger 20 especies, principalmente ranas.

Los investigadores reciben esta semana en Madrid el Premio Fundación BBVA en Actuaciones de Conservación de la Biodiversidad, en la categoría de Latinoamérica, para el Instituto Smithsonian, por su trabajo en el rescate de anfibios en Panamá.

"Es una enfermedad que no conoce fronteras y en un hábitat, aunque esté cuidado el hongo, puede acabar con los anfibios que hay allí, por lo que esta es una enfermedad que amenaza más que la contaminación de ríos o la alteración de ecosistemas", comentó Ibáñez.

Recordó que hace unos años se evaluó el problema por lo que en la actualidad se estima que hay un tercio de las poblaciones de anfibios en el país que están en riesgo, lo que "es una amenaza permanente".

Comentó que se trata de un hongo que se sabe estuvo antes en Estados Unidos, en México, otros países centro y sudamericanos, y que entró por la frontera con Costa Rica "y ahora el hongo está en casi todo el país, salvo algunas zonas".

Resaltó que el programa, iniciado en 2009 con el Proyecto de Conservación de Anfibios de Panamá entre varias instituciones, consiste en cuidar 20 especies (10 en el centro de Valle de Antón y otras 10 en un campo en la zona de Gamboa).

En su trabajo se recolectan las especies, se procede a su curación, cuidado, reproducción y posterior liberación de individuos, principalmente de la especie "Atelopus", también conocida como la Rana Dorada.

"Estamos en proceso de recolectar para establecer poblaciones fundadores para especies, y estamos al mismo tiempo reproduciendo individuos de estas especies", precisó.

Ibáñez subrayó que se trata de una especie "altamente amenazada" en Centro y Sudamérica, y se empiezan a dar resultados.

"Cuando vamos al campo colectamos individuos y los ponemos en cuarentena unos 40 días, les damos tratamiento contra el hongo para evitar que éste entre e infecte al resto de ranas, hacemos el control de parásitos y otras enfermedades de las ranas", refirió.

Expuso que hay líneas de investigación que tratan de "encontrar bacterias en la piel de las ranas que inhiban el crecimiento del hongo, es algo que se está probando".

"También se quiere encontrar ranas resistentes al hongo en el campo y cruzarlas con las poblaciones que están en conservación para estudiar esa opción", abundó.

Asimismo, dijo que otra opción que se trabaja es la de "crío preservar" a través del esperma, aunque falta estudiar más los óvulos, o saber cómo actuar en los casos con las ranas que ponen huevos en suelo terrestre o las que los colocan en la espalda.

Reconoció que es un proyecto difícil de realizar, por todo lo que implica, como es el hecho de que en su país no hay granjas de insectos, los que se tienen que criar para alimentar a las ranas que estudian con dietas de grillos y moscas.

"No es fácil mantener este proyecto cuando se tienen en cautiverio a entre 400 y 500 individuos de cada una de las especies", puntualizó.

Ross, titular de uno de los centros de trabajo, reiteró que "el tema de la nutrición de las ranas es uno en los que más se ha aprendido, porque implica crear naturaleza y conocer sus necesidades".

Coincidieron que el premio de la Fundación BBVA ayudará a generar una mayor educación medioambiental y a divulgar la crisis de anfibios en Panamá y hacer que las instalaciones de Valle de Antón y Gamboa tengan más dinero.

Los Premios Fundación BBVA de Conservación de la Biodiversidad, creados en 2004, están dotados de 580 mil euros.

Los otros galardonados son la Asociación Trashumancia y Naturaleza, en la categoría de Conservación en España, y el periodista español Javier Gregori Roig, en la categoría de Difusión del Conocimiento y Sensibilización en la Conservación de la Biodiversidad.