Conagua duplica extracción de agua presa Peñitas

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que el volumen de extracción de la presa Peñitas hacia la planicie tabasqueña se incrementó de 400 a 800 metros por segundo, ante las lluvias intensas en esa zona en las últimas 24 horas por el frente frío número 12.

El vocero estatal de la Conagua, Héctor Pérez Ruiz, señaló que fue cerrada la presa de Malpaso, a fin de estabilizar a la presa Peñitas, en prevención del frente frío número 13 que podría llegar a la región durante el fin de semana.

En entrevista, precisó que la presa Angostura, la primera del sistema de presas del Alto Grijalva, registra 4.16 metros por debajo de su curva guía de seguridad, en tanto la de Malpaso está a 1.66 metros de esa escala.

Puntualizó que la decisión del aumento en el volumen de extracción por la presa Peñitas se determinó en el marco de la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, que encabezó hoy el gobernador Arturo Núñez Jiménez.

También resaltó que los ríos Samaria y Carrizal, que reciben las descargas de la presa Peñitas, se encuentran por debajo de sus niveles máximos en 2.52 metros y 3.47 metros, respectivamente.

Hasta el momento, dijo que solo el río Pichucalco, en la zona serrana del estado, se encuentra por encima de su nivel máximo en 1.10 metros y sus escurrimientos se espera sean captados sin problemas por el río de la Sierra.

Sobre el registro de lluvias máximas en las últimas 24 horas, Pérez Ruiz comentó que en 1998 en Nacajuca hubo un acumulado de 131.2 milímetros y de ayer a hoy, la precipitación fue de 300 milímetros, un nuevo registro histórico.

En tanto, en el albergue habilitado en la nave tres del Parque Tabasco, hasta esta tarde se encontraban refugiadas tres familias, dos de ellas de la colonia Tamulté, de esta ciudad, y una de Bosques de Saloya, en Nacajuca.

En el lugar fue instalada por el Ejército Mexicano una cocina caliente para atender a los refugiados, así como un módulo de salud, ante cualquier eventualidad.

Wilfredo Martínez López, de 68 años y su esposa Hilda Ovando Sánchez, dijeron vivir en el 301 de la calle Gil y Sáenz, en Tamulté, de donde fueron evacuados junto con su nieto en una lancha de Protección Civil esta mañana.

Martínez López expuso que el nivel de agua entró en su casa hasta 80 centímetros y en la calle era de alrededor de un metro y medio, por lo cual no pudieron sacar diverso mobiliario y solamente algunas prendas.

Refirió que su hijo decidió permanecer en ese domicilio a esperar a que disminuya el nivel del agua, ante el temor de ser víctimas de la rapiña, al igual que otras decenas de familias que decidieron quedarse en sus viviendas.