Se cumple una década sin el escritor Manuel Zapata Olivella

El escritor, médico, antropólogo y folclorista de origen colombiano Manuel Zapata Olivella es reconocido a una década de su muerte, que se cumple mañana, como el primero autor que en sus obras resaltó la identidad negra colombiana.

De acuerdo con la Enciclopedia de Historia y Cultura del Caribe quizá no hay en la literatura colombiana una vida más rica en osadías, experiencias y aventuras que la de ese mulato, como él mismo se definió, pues recorrió ampliamente la geografía en busca del conocimiento de la condición humana.

Manuel Zapata Olivella nació el 17 de marzo de 1920 en Santa Cruz de Lorica, en el departamento de Córdoba, Colombia. Su madre, Edelmira Olivella, fue una mestiza hija de una india y de un catalán, y su padre, Antonio María Zapata, un liberal muy culto.

Cuando era muy niño, su familia se trasladó a Cartagena, donde, en 1937, recibió su título bachiller en la universidad de dicha ciudad. Dentro de esa misma institución se inscribió en un curso de premédico.

Abandonó sus estudios por más de un lustro y realizó varios viajes por Centroamérica, México y Estados Unidos, durante los que observaba e investigaba sobre la cultura negra y el trato que recibía, de acuerdo con el sitio web "biografiasyvidas.com".

Las experiencias que descubrió y vivió en carne propia quedaron plasmadas en su libro "Pasión Vagabunda" (1948), mientras que en su libro "He visto la noche" (1952) documentó el rechazo al que fue sometido durante su estadía en Estados Unidos.

En 1947 volvió a su país natal, donde terminó sus estudios universitarios y tiempo después escribió su novela "Tierra Mojada", obra que tuvo éxito de ventas y dentro de la crítica especializada.

Entre 1948 y 1952 mostró su pasión por el folclor, la música y la danza caribeña realizando giras de divulgación folclórica junto a su hermana, la coreógrafa Delia Zapata Olivella (1926-2001), por ciudades del Caribe colombiano cuya posterior internacionalización le otorgaron un gran reconocimiento a la danza afrocaribeña.

Fue director técnico del Ballet de Danzas Folclóricas de Colombia, e hizo grandes investigaciones de etno-musicología en Estado Unidos.

Asimismo, fue conferencista de temas de música colombiana en la Biblioteca de las Naciones Unidades en Nueva York y en varias universidades canadienses.

Ejerció el periodismo y colaboró con numerosas revistas y publicaciones colombianas y extrajeras, además fundó y dirigió la revista "Letras nacionales", desde donde se mostró como un narrador de lenguaje vivo y de estilo directo.

Como cuentista presentó contenidos relacionados con la violencia y temática social.

En 1960 Zapata Olivella se inscribió en el Instituto Caro y Cuervo y a partir de entonces las novelas que escribió son obras llenas de denuncia social y de un arraigo por las costumbres e identidad del pueblo.

Su interés estaba encausado en poner en descubierto el sufrimiento del ser humano a causa de fenómenos de la naturaleza, el hambre y la explotación de los trabajadores.

Su obra cumbre "Changó, el gran putas" (1983), resalta su afán por dignificar la raza negra colombiana. Para la elaboración de esta novela, indagó e investigó en territorios del Caribe y del Pacífico colombiano y se trasladó a territorio extranjero como las ciudades de Sao Paulo, Rio de Janeiro, San Luis de Marañhao, Nueva York, Guayana Francesa, Madrid y la Ciudad de México.

Escribió también dramas, obras de teatro y cuentos que obtuvieron varios premios y reconocimientos, aunque son más conocidas sus novelas, que revelan su profunda sensibilidad y creatividad literaria.

Aunque la narrativa de Manuel Zapata Olivella no tuvo a nivel mundial tanto reconocimiento como la de otros autores colombianos, fue traducido al francés, inglés, mandarín, alemán y ucraniano.

En 2002 recibió el premio a la Vida y Obra del Ministerio de Cultura de su país y dos años más tarde, el 19 de noviembre del 2004, murió en la ciudad de Bogotá.