Marcará debate sobre drogas y narcotráfico elecciones en Argentina

La intención del gobierno argentino de modificar las políticas en torno al consumo de drogas y combate al narcotráfico marcará las elecciones presidenciales del próximo año por el intenso nivel de debate que desatará la propuesta.

La polémica fue instalada en septiembre pasado por el secretario de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Juan Carlos Molina, quien anticipó una reforma legislativa.

El cura explicó que la idea es "descriminalizar" al consumidor de drogas para que deje de ser perseguido y condenado como un peligroso delincuente, ya que ello permitirá enfocar los esfuerzos en contra de los verdaderos criminales, que son las bandas de traficantes.

"No hablamos de legalización sino de no criminalizar al que tiene dos porros en el bolsillo", afirmó Molina, quien fue designado este año al frente del combate a las adicciones por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El funcionario reconoció que "yo habilitaría el consumo de todo y haría buenos centros, porque es la única forma que tenemos de luchar contra el narcotráfico. No hay otra (opción) a nivel mundial, porque siempre nos vamos a seguir mintiendo".

La Corte Suprema de Justicia de Argentina emitió en 2009 el llamado "fallo Arriola", en el que calificó como inconstitucional la pena para el consumo de mariguana por parte de una persona adulta en un ámbito privado, lo que sentó jurisprudencia.

Sin embargo, sigue siendo común la detención de consumidores con pequeñas cantidades de drogas que engrosan las cárceles y que son tratados como delincuentes y no como enfermos, que es la visión que se discute en el ámbito internacional.

De esta manera, Argentina se suma a las nuevas estrategias para enfrentar el narcotráfico que proponen centrar esfuerzos en los traficantes y no en los consumidores.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, explicó que "la no criminalización tiende a ver a nuestro hermano, aquel que tiene un problema de adicción de drogas o alcohol, dentro de una política activa para garantizar su inclusión desde una mirada comprensiva del Estado".

A sabiendas de que la despenalización del consumo de drogas genera resistencias en gran parte de la población, los líderes opositores ya han anticipado su voto en contra, pese a que el proyecto ni siquiera ha sido enviado al Congreso.

"Queremos plantear con firmeza nuestra decisión de pelear contra esta locura y mamarracho de despenalización del consumo, no se puede plantear que vale todo lo mismo", dijo el diputado Sergio Massa, uno de los principales precandidatos presidenciales para los comicios de 2015.

Mauricio Macri, otro fuerte aspirante opositor para las elecciones, ya cuestionó también la posibilidad de despenalizar el consumo de drogas, lo que será una de las banderas de su campaña para el próximo año.