Distrito Federal, capital social y política del país desde 1824

Desde su creación, el 18 de noviembre de 1824, el Distrito Federal ha tenido diversos cambios que lo han convertido en el territorio más importante del país, debido a que aquí prevalecen los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Se le considera el centro económico, político y social de la República, además de que cuenta con innumerables atracciones, monumentos y museos, entre otros espacios recreativos que atraen a los turistas extranjeros y nacionales.

Orográficamente está rodeado por los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Xitle, en el Ajusco, y tiene un clima templado que la gran mayoría de sus habitantes y visitantes consideran agradable.

Integrado por 16 delegaciones políticas, es la entidad más pequeña del país con una extensión de mil 499 kilómetros cuadrados, lo que representa 0.1 por ciento del total de la superficie de territorio mexicano, destaca la Enciclopedia de los Municipios y Delegaciones de México.

De acuerdo con datos históricos, la capital mexicana ha pasado por diversos cambios tanto en su tamaño como en su forma de organización política y representativa, que abarca desde los tlatoanis en la época prehispánica hasta el jefe de Gobierno en la actualidad.

El 18 de noviembre de 1824 el Congreso de la Unión decretó la creación del Distrito Federal como capital de la nación y estableció que la Plaza de la Constitución de la ciudad de México y un radio de ocho mil 380 metros fueran su centro, señala el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed).

Tal decisión se especificó en el Artículo 50 de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, que en su fracción 28 establecía que el Congreso podía elegir un lugar para instaurar "los supremos Poderes de la Federación y ejercer en su distrito las atribuciones del Poder Legislativo de un estado", precisa el instituto.

Aunque la capital mexicana funcionó de esa forma, la Carta Magna de 1857 propició otros cambios en la entidad; el 6 de mayo de 1861 el Distrito Federal modificó su división política y se seccionó en Municipalidad de México, partidos de Guadalupe Hidalgo, Xochimilco, Tlalpan y de Tacubaya, indica el Inafed.

Pero uno de los cambios más importantes en esta región del país se dio en 1928, cuando se reformó el Artículo 73, fracción VI de la Constitución de 1917.

Con dicha reforma se eliminó el sistema municipal y se creó el Departamento del Distrito Federal, ente de gobierno creado por la ley orgánica aprobada en diciembre de 1928.

Nuevamente cambió en 1941, cuando se estableció un nueva división en la capital mexicana: la ciudad de México y 12 delegaciones, destaca el organismo de la Secretaría de Gobernación (Segob).

En 1970 se modificó, una vez más, la división territorial de la capital mexicana y se definieron cuatro delegaciones, con lo que sumaron las 16 que prevalecen hasta ahora.

Veintisiete años después la ciudad de México, "que era gobernada por el presidente de la República, fue una de las últimas capitales federales de Latinoamérica en tener un gobierno electo por la vía democrática", subraya el Instituto Electoral del Distrito Federal.

"Con el proceso de democratización de la ciudad, se ampliaron los derechos políticos de la ciudadanía y se replantearon los órganos de representación política", indica el organismo electoral capitalino.

De esa forma, en 1997 Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano se convirtió en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal, figura que en la actualidad encabeza Miguel Ángel Mancera Espinosa.

El Estatuto del Distrito Federal es el documento en el que se establecen las disposiciones y normas para el correcto funcionamiento del gobierno local, el cual también se basa en la Constitución Política Mexicana.

El Distrito Federal tiene sus propios órganos electorales, judiciales y legislativos, que son producto de la democracia que se obtuvo en ese mismo 1997.

Hoy, la ciudad de México, capital del Distrito Federal, ansía ampliar y capitalizar el proyecto de tener una constitución propia, para ampliar los derechos de sus habitantes y convertirse, incluso, en el estado 32 del país.