Buscan cancilleres de Alemania y Rusia solución a crisis en Ucrania

El ministro alemán de Exteriores, Walter Steinmeier, viajó a Moscú para reunirse con su homólogo ruso Sergej Lavrov, en un intento de avance en la solución del conflicto ucraniano.

Previo a su viaje dijo que no se impondrán nuevas sanciones a Rusia pero el Kremlin debe cooperar para que la situación no quede fuera de control.

El jefe de la diplomacia alemana propone una reunión de los representantes de la Unión Europea (UE) y de la Unión Euroasiática, un enfoque que serviría para aumentar el marco de diálogo con Rusia.

Con la Unión Euroasiática, formada por las exrepúblicas soviéticas, se quiere la creación de un contrapeso a la UE, que se expandió hacia al este europeo en los últimos años.

Lavrov descartó ya este martes en Minsk que haya un vuelco en su encuentro con Steinmeier, y apuntó que siendo Alemania líder en Europa, es importante que contribuya en la búsqueda de soluciones al conflicto ucraniano.

Luego de su cita con Lavrov el canciller alemán viajará a Kiev para reunirse con el presidente ucraniano Petro Poroshenko y el primer ministro Arseni Yatsenyuk.

El encuentro se producirá en un momento de gran tensión entre el este y el oeste. La UE acusa a los separatistas ucranianos pro rusos de organizar elecciones en las zonas bajo su control, a pesar de lo que se había logrado en los Acuerdos de Paz de Minsk.

De cara a la ampliación de sanciones a finales de mes, la UE elaborará una lista para incluir nuevos nombres de separatistas que se verán afectados por prohibiciones de viaje y bloqueos de cuentas bancarias.

Hasta ahora la lista de sanciones incluye a 119 personas y 23 empresas, organizaciones e instituciones.

Alemania tienen un papel primordial en la crisis entre Ucrania y Rusia. Moscú quiere que occidente reconozca que los países geográficamente adyacentes pertenecen a su esfera de influencia:

Estados Unidos y la UE rechazan el reconocimiento de que los países que rodean a Rusia pertenecen a su esfera de influencia, como pretende Moscú en una visión geopolítica que dominó durante la Guerra Fría.

Alemania es el país económicamente más fuerte de Europa y entre las naciones del occidente europeo es el que históricamente tiene la relación más cercana con Rusia.