Actos de solidaridad en Argentina por caso Ayotzinapa

Mexicanos residentes en este país y organismos de derechos humanos que han luchado porque haya justicia para los 30 mil desaparecidos que dejó la última dictadura militar argentina (1976-1983) han realizado actos de solidaridad por el caso Ayotzinapa.

Las movilizaciones comenzaron el 8 de octubre, cuando un centenar de mexicanos acudió a las afueras de la embajada de México en esta capital para colgar pancartas, cartulinas y mantas con los rostros de los alumnos de la Escuela Normal de Ayotzinapa (Guerrero) desaparecidos.

"Compañeros de Ayotzinapa no están solos", fue la consigna que jóvenes mexicanos, en su mayoría estudiantes de posgrado, repitieron semanas después, en una nueva jornada de solidaridad.

En esa segunda marcha participaron argentinos que se sumaron a la demanda de que se investigue la desaparición de los estudiantes.

Los vínculos entre ambos países se patentizaron por el hecho de que los familiares de los desaparecidos pidieron al Equipo de Antropología Forense (EAF) hacerse cargo de las exhumaciones de las fosas comunes encontradas en varios municipios del estado de Guerrero.

El EAF nació, precisamente, como una organización sin fines de lucro que todavía sigue identificando restos de víctimas desaparecidas en Argentina durante el régimen militar.

Estudiantes mexicanos que viven en Buenos Aires han realizado también una marcha con velas en el Obelisco, una ronda con las Madres de Plaza de Mayo y una performance pública en la que exigieron la aparición con vida de los 43 normalistas.

Las muestras de apoyo han provenido también del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien es uno de los activistas de derechos humanos más importantes de este país.

La semana pasada las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y familiares de desaparecidos fueron recibidos por el embajador mexicano en Argentina, Jorge Castro Trenti, quien les explicó los avances en las investigaciones del caso y la situación en general de lo que ocurre en México.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), otra de las organizaciones más representativas de derechos humanos en este país, firmó una denuncia internacional por la desaparición de 43 estudiantes mexicanos.