Buscan articular cultura con indicadores de desarrollo humano

El gobierno federal y la Unesco trabajan en un plan estratégico de dos años para articular la cultura con otros indicadores de desarrollo humano y cohesión social, informó la representante de este organismo internacional en México, Nuria Sanz.

Entrevistada en el marco de su participación en el II Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana, la representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), explicó que se trata de crear indicadores cruzados de desarrollo.

Es decir un sistema que ayude a medir cómo la cultura incide en el desarrollo y la cohesión social, así como sus beneficios en diversas políticas públicas.

Nuria Sanz explicó que diversas políticas como desarrollo, enseñanza, participación social, género y patrimonio pueden y deben ser analizadas también desde el punto de vista de la cultura, para ver cómo mejoran los indicadores.

Por lo general, los niveles más altos de pobreza se dan en aquellas zonas del país con mayor diversidad cultural y por eso la intención es convertir esa cultura en mayor capital social, económico y productivo.

Recordó que México, junto con Perú y otros 30 países, están asociados como "amigos de la cultura" y precisamente por posicionar a ésta como un elemento de desarrollo, se merecen un lugar en la redacción de la agenda mundial del desarrollo posterior al 2015.

El hecho de que México sea un país megadiverso le da una enorme fortaleza para generar modelos a seguir en el mundo a fin de frenar las hambrunas "y a las intransigencias de algunas agencias comerciales que generan patentes para distribuir por el mundo sus productos y minar la seguridad alimentaria".

Aunque reconoció que en México pueden requerirse políticas públicas, señaló que la diferencia es que otros países requieren políticas de dependencia alimentaria, mientras que México las requiere para fortalecer su soberanía alimentaria.

Respecto al plan para articular cultura con desarrollo, dijo que se espera tener el próximo año los primeros resultados, aunque se trata de una estrategia planeada, al menos, para dos años, de manera que se conocerán más detalles en coincidencia con los 70 años de la Unesco en México.

En todo caso, se dijo convencida de que México puede demostrar que la cultura no es un adjetivo, sino un elemento sustantivo para el desarrollo, por las capacidades que la gente tiene y la forma que encuentra para salir adelante, en esquemas de colaboración ancestrales.