Jan Hendrix y Jerónimo Hagerman entablan diálogo "verde" en exposición

Pertenecientes a distintas generaciones, dos artistas que tiene un acercamiento particular y personal hacia la naturaleza, elemento sobre el que ambos han construido su obra, Jan Hendrix (1949) y Jerónimo Hagerman (1967), confluyen por primera vez en la exposición "La distancia más larga entre dos puntos".

Se trata de una exhibición que a partir de este sábado se podrá admirar en la Galería Proyecto Paralelo, en la colonia Condesa, y en la cual ambos creadores, Hendrix, nacido en Holanda, y Hagerman, en México, establecen un diálogo sobre la idea del jardín.

Entrevistados por Notimex, los artistas aclararon que la muestra no es un homenaje ni un tributo a la naturaleza o el paisaje, sino dos propuestas diferentes, pero de complicidad, una experiencia ignorada en la que cada quien presenta sus respectivas propuestas artísticas.

"Compartimos no el mismo lenguaje, sino el mismo tema y lo tratamos cada uno de manera distinta con la suerte de que, por ejemplo, los verdes que coloco en una obra, se reflejan en un mosaico con varios tonos verdosas que él también presenta.

"Compartimos el pretexto de hacer obra, con tal de que podamos ir al campo y hacer una buena caminata", expresó Hendrix en tono de broma.

La exposición da cuenta de los dos procesos de percepción de esos paisajes manipulados que se convierten en jardines, de ese pasar del tiempo que necesita la naturaleza para crecer y generar un espacio que se presta a la contemplación y al paseo.

Por un lado, la obra de Hendrix deja entrever la complejidad de la mirada que hay detrás de cada hoja y rama que él recrea sobre cualquier material.

"Higuera" es el título de una de las piezas que presenta el autor, holandés de nacimiento, radicado en México desde 1978, integrada por 50 imágenes intervenidas, la cual es un ejemplo de este proceso al aislar, mediante la intervención directa sobre la fotografía, elementos particulares del árbol que registran sus transformaciones a lo largo del año.

"Jardín Ortega" es otra de las obras en la que "deconstruye" en 200 piezas de metal esmaltado sobre un gran muro, las diferentes tonalidades de verde en el jardín de la casa Luis Barragán.

"La pieza de los panales verdes básicamente narra la cantidad de diferentes verdes que puede haber en un jardín", dijo.

Mientras que en "Drawing the distance" el creador dibuja un recorrido de ida y vuelta por el mismo paseo a distintas horas del día y a lo largo de un mes; y en "Las nubes", cuarta y última pieza, rastrea sus experiencias en Costa Rica, lugar que ha marcado parte de su trabajo reciente.

"Se trata de un registro de una serie de un paisaje en Costa Rica, que va junto con un libro que se editó sobre una finca con una biblioteca, perteneciente a una coleccionista, quien a su vez tiene obra mía dentro de la misma biblioteca.

"Son impresiones digitales basadas en un trabajo manual, un trabajo de pintar y que se traduce a blanco y negro; es como crear una serie de filtros para que se vaya traduciendo en varios idiomas", precisó.

Por su parte, la obra de Hagerman surge de la investigación y el análisis de la relación que se da entre el sujeto y el territorio, específicamente el jardín como plataforma doméstica de la naturaleza.

Su intervención titulada "Lo que no vemos que nos hace vivos", genera un hecho: un jardín natural que parece artificial. Hagerman recupera una antena parabólica en desuso y la transforma en un nuevo hábitat que pone en juego la relación de la naturaleza con la tecnología y de ésta con el paisaje urbano contemporáneo.

"Estoy presentando en el primer piso un proyecto que tiene que ver con la calle, lo único que lo divide es un cristal, pero en realidad podría estar en la banqueta", indicó al anotar que se trata de una pieza a escala. "Es un jardín que se puede recorrer, una antena parabólica que contiene plantas que a su vez la están invadiendo.

"En el caso de esta pieza, tiene mucha relación con la geometría, la cual surge a partir de estudiar la naturaleza y regresarla, contrastarla con lo complejo que es la naturaleza en sí misma", dijo.

El vínculo que se establece entre el interior y el exterior se vuelve indisoluble. La antena como objeto receptor de ondas, recibe los rayos de la luz que reflejan un espejo sujetado un árbol afuera, generando una especie de eclipse artificial que emite luz necesaria para que un pequeño jardín crezca y colonice el metal.

"Llevo trabajando un año y medio con un biólogo para un proyecto en el norte de España sobre la fotosíntesis y crear un jardín que surja alrededor, mostrar un poco cómo es que la vida surge a partir de la posibilidad de sintetizar la energía de la luz", señaló.

Detrás de dicha antena, Hagerman presenta una serie de fotografías de líquenes que remiten a esos jardines y formaciones naturales que crecen sobre los objetos a la intemperie.

Es "una serie de fotos de un jardín en Veracruz, sobre unas palmeras que tiene más de 110 años y que en realidad están ampliadas para entenderlo como otro paisaje, otro jardín", señaló.

Los líquenes, organismos que surgen de la fusión entre un hongo y una bacteria, se presentan en distintos tipos estructurales que van desde los más simples hasta algunos complejos. Visualmente aparecen alternativamente como jardines en miniatura o vistas de planetas lejanos.

"La distancia más larga entre dos puntos" estará abierta hasta enero de 2015 en el recinto situado en la calle de Alfonso Reyes.