Chile recupera normalidad en servicio de transporte público

El servicio del transporte público en Santiago de Chile volvió hoy a la normalidad, tras el colapso registrado el viernes debido a una falla eléctrica en el Ferrocarril Metropolitano (Metro).

El Metro, una empresa pública descentralizada, informó este sábado que el cortocircuito en las líneas de alta tensión que se produjo en la estación Moneda de la Línea Uno la mañana del viernes fue reparado y el servicio se ofrece sin problemas en todas sus líneas.

A través de un comunicado, indicó que "durante la noche, los equipos de mantenimiento reemplazaron los cables dañados, con lo que hoy (sábado) fue posible energizar la red neumática y normalizar la operación".

La falla se registró la mañana del viernes y obligó a detener la operación de tres líneas, tras lo cual dos de ellas quedaron funcionando en forma parcial, por lo que se debió reforzar el sistema de autobuses TranSantiago para movilizar a la población.

El cierre de 24 estaciones afectó una parte de la línea uno, la cual cruza la capital chilena en el sentido oriente-poniente, y de la cinco que atraviesa desde el sector sur-oriente al sur-poniente pasando por el centro de Santiago.

El servicio de Metro en las líneas 1, 2 y 5 fue interrumpido en forma total el viernes desde las 06:30 horas locales (09:30 GMT), por lo que unas 400 mil personas debieron optar por transportarse en vehículos particulares, taxis y en los autobuses del TranSantiago.

Miles de personas debieron caminar hasta sus lugares de trabajo, mientras que otras optaron por usar sus vehículos particulares, por lo que las calles se congestionaron y se produjeron notorias demoras en los desplazamientos.

Los autobuses del sistema TranSantiago operaron a plena capacidad durante toda la mañana, mientras que varias instituciones públicas y privadas pusieron sus vehículos oficiales a disposición de la población para ayudar al traslado.

Ante la magnitud de la situación, el presidente del directorio de Metro, Aldo González, presentó su renuncia indeclinable al cargo a la presidenta chilena Michelle Bachelet, quien nombró en el puesto al ingeniero Rodrigo Azócar.