Programas culturales exitosos en México responden a demanda social

En el ámbito cultural, en México aún se carece de políticas públicas claras, bien articuladas, con respaldo normativo e institucional y las acciones culturales muestran un abigarrado retablo de acciones coyunturales, cuya oferta se ha incrementado.

Bajo el título "Sobre la política cultural mexicana", el doctor por la facultad de Artes y Letras de la Universidad de la Habana, Rubén Reyes Ramírez, afirmó que muchos de los programas culturales exitosos en México responden a la demanda social.

Al participar en el Primer Congreso de Gestión Cultural y Economías Creativas, que promueve el ayuntamiento local y la Agenda 21 de la UNESCO, llamó a mejorar la articulación interinstitucional en favor de políticas públicas culturales bien definidas para que tengan "permanencia y proyección futura".

Dijo que a lo largo de su historia, instancias como el INAH o el INBA "caminaron solas sin tocarse las más de las veces", pero con la llegada del Conaculta en 1988, también empezaron los esfuerzos serios "por articular algunas instituciones culturales, políticas públicas y programas dispersos".

Empero y pese al tiempo transcurrido, aún no se logra una armonía plena, lo que paradójicamente ha favorecido "una creciente participación de los actores sociales, creadores individuales y grupos organizados en proyectos u organismos".

Esto, abundó, sin dejar de interactuar con las instituciones gubernamentales en sus acciones coyunturales, programas y políticas, a partir de las cuales sustentan sus actividades culturales, artísticas y creativas en general.

El también director de la escuela de Humanidades de la Universidad Modelo, señaló que es necesaria la profesionalización y especialización en las diversas disciplinas que conforman el campo de la cultura.

Además, dijo, es necesario realizar una amplia reflexión sobre el concepto de cultura con que operamos, sobre el papel de la cultura en nuestra sociedad, la integración de esfuerzos y los modelos de gestión y formación de públicos.

Asimismo, falta un profundo análisis de la aún insuficiente conciencia política y social acerca del valor de las perspectivas de la cultura y la acción cultural en los tiempos contemporáneos.