Drones posibilitan estudios científicos, afirma investigador

El desarrollo tecnológico de los vehículos no tripulados, o drones, ha abierto nuevas posibilidades para realizar estudios científicos en ecología, oceanografía y otras disciplinas, consideró el investigador Jeffrey Kerby.

El experto de la Universidad Estatal de Pensilvania compartió esta idea con colegas que acudieron al Simposio Internacional de Biología Ambiental, que se efectuó en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese).

Durante su presentación, señaló que el uso de drones para estudios científicos en campo ha revolucionado la forma en la que se hace ciencia, ya que es más eficiente y rápido el trabajo de monitoreo.

Además, puntualizó, con una foto satelital de muy alta resolución que costaría mil dólares, apenas se puede alcanzar una vista óptima para unos cuantos metros de terreno.

Pero al sobrevolar un dron, se puede revisar una vasta área en un par de horas, además de que su costo usualmente no excede algunos miles de dólares y se pueden aprender a manejar en menos de una semana, expresó el investigador estadunidense.

Kerby es un biólogo que ha trabajado en Groenlandia durante los últimos 12 años, con el fin de observar los efectos del cambio climático, a través del monitoreo de los efectos de este fenómeno en la fauna y flora local.

El científico ha estudiado las poblaciones locales de caribú, una especie de venado, que se encuentra amenazada por el deshielo en el Ártico debido al desequilibrio trófico.

El trabajo de los investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania sugiere que el deshielo ha ocasionado que el pasto madure más temprano cada año, lo cual ha creado un desequilibrio.

Esto se asocia con un menor éxito de nacimientos de esta especie, "usualmente toma hasta nueve horas de un día caminar por los alrededores del terreno ártico tratando de contar caribús, o hasta seis horas en revisar los pastizales para un monitoreo rutinario", dijo.

Desde esta perspectiva, el investigador aseguró que con los vehículos no tripulados "he podido descubrir patrones de cambio en la vegetación y eficientizar mi actividad en una forma en la que no es posible hacerlo desde tierra".

Kerby sostuvo que los drones son un gran apoyo para realizar censos de poblaciones, revisión de parques y vegetación, mapeo y modelaje 3D de formaciones geológicas e incluso para detectar actividad de pesca furtiva, caza y tala ilegal en una forma más segura.

Por otra parte, varios investigadores del Cicese han incorporado ya esta nueva tecnología. Alejandro Hinojosa, técnico del Departamento de Geología, posee dos drones de apoyo para su trabajo en campo en sistemas de información geográfica.

A su vez, el investigador del Departamento de Ciencias de la Computación, Gustavo Olague, ha utilizado estos vehículos en su estudio de cómputo evolutivo.

Jorge Torres, también de Ciencias de la Computación, está por iniciar estudios de procesamiento de imágenes en geomática apoyado en uno de estos aparatos.

Otro ejemplo es el de Armando Trasviña, de la Unidad del Cicese en La Paz, quien recientemente hizo un estudio en el parque nacional Cabo Pulmo, y utilizó un hexacóptero para documentar cambios en la línea de costa a partir de transporte de sedimentos por corrientes.