Guatemala ratifica ayuda a familias en riesgo de hambre por sequía

El gobierno guatemalteco ratificó su compromiso de atender a unas 266 mil familias en riesgo de padecer hambre por la sequía, pese a la falta de presupuesto específico y las críticas de la oposición, informaron hoy fuentes oficiales.

El presidente Otto Pérez Molina afirmó que llevarán a cabo el programa de distribución de alimentos que comenzó el pasado 1 de octubre y que se extenderá hasta marzo de 2015.

Se carece de un presupuesto específico para la compra de alimentos y la oposición no apoya esta ayuda alimentaria, pero el programa continuará, ratificó el mandatario en una gira por el interior, indicaron fuentes del gobierno.

"Estos alimentos se entregarán durante seis meses porque sabemos que estas familias perdieron sus cosechas que les iban a servir para alimentarse" por la sequía que afectó varias regiones desde junio pasado, manifestó el presidente Pérez Molina.

El gobierno estima que al menos 266 mil familias -una población de 1.2 millones de personas- perdieron sus cosechas de subsistencia por la sequía que impactó en amplias regiones del país.

La prolongada canícula -período del año en que es más intenso el calor- en algunas regiones de Guatemala se extendió desde finales de junio.

El gobierno decretó el estado de calamidad pública en 16 de los 22 departamentos de Guatemala (15 millones de habitantes), con el propósito de agilizar la atención de la emergencia derivada de la falta de lluvias.

El mandatario en una gira el fin de semana por las regiones afectadas del país, organizada para supervisar la entrega de las raciones de alimentos, dijo que las familias perjudicadas recibirán la ayuda cada mes hasta marzo del próximo año.

La ración que el gobierno entrega a las familias damnificadas consiste en 100 libras de maíz, 30 de frijol, 17.5 de harina de soya con vitaminas y nutrientes, y un alimento terapéutico para evitar la desnutrición infantil.

El presidente Pérez Molina dijo que su administración reajustará su plan de gastos de este año, con lo que recortará el presupuesto de las dependencias, para destinar en principio unos 500 millones de quetzales (62.5 millones de dólares) al programa de alimentos.

La oposición critica el gasto y el programa de entrega de alimentos a los campesinos damnificados, por considerar que se "promueve la imagen del gobierno" de cara a las elecciones generales de septiembre del próximo año.