Grazia Deledda plasmó folclor y realidad italiana en su obra literaria

Sus escritos se basaron en la cultura, folclor y realidad italiana, sin embargo, su forma de representarlos le dieron a Grazia Deledda reconocimiento dentro y fuera de su país, lo que le valió ser distinguida con el Premio Nobel de Literatura en 1926.

Su intención de plasmar la realidad inició desde que era pequeña con las historias de los amigos y huéspedes de su padre, y ésta no terminó ni siquiera con el cáncer que le quitó la vida, pues incluso destacó con su autobiografía póstuma.

Deledda nació el 27 de septiembre de 1871 en Nuoro, pequeña ciudad de la región de Cerdeña, dentro de una familia encabezada por un abogado que no ejerció y se dedicó a la agricultura, pero que le enseñó el arte de la poesía que incluso él mismo escribía, de acuerdo con el perfil de la autora publicado en el sitio del Premio Nobel, (nobelprize.org).

El realismo italiano de su época influyó mucho en su escritura, al igual que su padre, pues sus familiares o negociantes que se hospedaban en su casa, fueron personajes que a la postre explotaría.

Su educación fue básica. Asistió a la primaria pero terminó con un maestro particular de ese nivel escolar, sin embargo, esto le benefició ya que a través de la insistencia de su catedrático logró publicar un relato corto en una revista de moda.

Después de la difusión de su trabajo se dedicó a realizar su primera novela en 1892 que se llamó "Flor de Cerdeña".

Envió a Roma un primer trabajo para su publicación, mismo que fue exitoso, sin embargo, la obra que le dio notoriedad en el mundo fue "Elías Portolú" en 1903, escrito que fue traducido por primera vez en francés y posteriormente en gran parte de las lenguas europeas.

La temática durante sus primeros años hablaba sobre el folclor de la cultura italiana, y fue hasta la propagación del escrito "El Viejo de la Montaña" cuando adoptó los efectos trágicos de la tentación y el pecado entre los seres humanos.

Producto de su nueva tendencia realizó obras con un trasfondo controversial como "Cenere", en donde un hijo ilegítimo provoca la tragedia de su mamá, o "La madre" tragedia de una progenitora que sueña con ver a su hijo convertirse en sacerdote, sólo para verlo caer ante las tentaciones.

Según el sitio de la Enciclopedia Británica (britannica.com), en sus más de 40 obras destacó el conflicto con las tradiciones de su natal Cerdeña con las costumbres modernas que obligan a los personajes a encontrar soluciones a sus problemas morales.

Su trabajo le valió ganarse en 1926 el Premio Nobel de Literatura, y a pesar de haber conseguido uno de los reconocimientos individuales más importantes, continúo escribiendo extensamente con obras como "La casa del Poeta" y el "Sol de verano".

En la culminación de su vida comenzó a juntar lo imaginario con la autobiografía, mezcla evidente en la novela "El país del viento" y en "La barrera". Murió el 15 de agosto de 1936, dejando su autobiografía "Cosima" y "El cedro de Líbano".