Agradecerá familia chilena a Del Portillo por milagro de curar a niño

El niño chileno José Ignacio Ureta Wilson, y sus padres Susana y Francisco Javier, agradecerán este sábado al religioso Álvaro del Portillo en su beatificación, por concederles el milagro de vida del menor.

En rueda de prensa, los padres del menor expusieron que José Ignacio, de 11 años, llevará una reliquia que forma parte de la ceremonia de beatificación que será este sábado en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, en la localidad Valdebebas, este de la capital española.

José Ignacio nació el 10 de julio de 2003 con onfalocele, una hernia umbilical que afectaba el hígado, de la que fue operado días después pero posteriormente le generó complicaciones en otras partes del cuerpo, que le llevó a una insuficiencia cardiaca el 2 de agosto.

La abuela y la madre del recién nacido se encomendaron a del Portillo, y pidieron a otras personas rezarle para la sanación del menor, y tras media hora de paro cardiorrespiratorio le colocó la estampa del religioso en la cuna.

José Ignacio no murió y poco a poco fue reportando una mejoría hasta quedar completamente sano, por lo que la Iglesia católica en Chile inició el proceso de beatificación en 2008, la cual fue validada en 2010 por la Congregación de las Causas de los Santos del Vaticano.

Sobre todo este proceso, la madre del menor aseguró que el suceso les cambió la vida, les unió más como familia a la Iglesia, en especial en agradecimiento a Álvaro del Portillo, que hizo "el favor, el milagro de tener con vida a José Ignacio".

"Celebramos la beatificación y queremos darle las gracias, la damos ya todos los días, pero ahora también porque él ha sido un ejemplo de vida, un hombre sencillo, humilde, que cumplió al estar cerca de Dios", aseveró.

Recordó que al tomar la estampa de Del Portillo, sucesor de José María Escrivá al frente del Opus Dei, y comenzar a rezarle, le pidió salvar a su hijo a cambio de tener una mayor cercanía con la Iglesia.

Consideró que en casos como éste, que condujeron además a la beatificación de Del Portillo, "lo más importante es que cuando se encomienda a un santo, es a ese santo al que hay que rezarle y a nadie más" y eso lo investiga después el tribunal eclesiástico que revisó el caso.

De su hijo, comentó que es un niño que lleva una vida normal, en educación básica, que ha sido informado de cuál fue su situación y de por qué se agradece al religioso en este viaje a España.

Por su parte, el padre José Ignacio reconoció que cuando el recién nacido tenía las hemorragias que derivaron en el paro cardiaco sí comenzaba a perder la esperanza, pero que al ver a su mujer rezar con devoción cambió de parecer y confió en un milagro.

Del Portillo (Madrid, 1914) será beatificado este sábado en Madrid en una misa que encabezará el prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos del Vaticano, cardenal Angelo Amato.