Bélgica investiga amenazas de ataques terroristas

Las autoridades belgas investigan dos amenazas de atentados terroristas recibidas hoy en diferentes ciudades, a pocas horas de que el Parlamento nacional decida sobre una eventual participación del país en la alianza internacional contra el Estado Islámico.

Una carta enviada a la policía local de Charleroi informaba de la existencia de un plan para atacar diversos edificios públicos de Bélgica, en particular el Palacio de Justicia de esa ciudad, la mayor de la región valona.

Como consecuencia, las dos principales entradas del local han sido bloqueadas esta mañana y los dispositivos de seguridad han sido reforzados, mientras se ha abierto una investigación para identificar al autor del correo amenazador.

Al mismo tiempo, en Bruselas la policía ha cerrado una comisaría en el centro de la capital y bloqueado el acceso a las calles cercanas tras recibir un alerta a bomba.

La amenaza ha sido descartada alrededor de las 10:00 hora local (09:00 GMT) y la circulación en la región fue restablecida.

Los sucesos ocurren en la misma semana en que el gobierno belga acordó participar de la coalición organizada por Estados Unidos para combatir el Estado Islámico en Irak y Siria, una decisión que debe ser ratificada este viernes por el Parlamento.

Las autoridades locales admiten que la iniciativa aumentará el nivel de la amenaza terrorista en Bélgica, ya muy visada por los extremistas dado que acoge, en Bruselas, a las sedes de las instituciones de la Unión Europea y de la OTAN, además de varias organizaciones no gubernamentales y de defensa de los derechos humanos.

En los últimos dos meses, dos presuntos yihadistas han sido detenidos en el aeropuerto internacional de Charleroi al entrar en el país procedentes de Siria, el último de ellos la víspera.

"La amenaza no es virtual, sino concreta, real", alertó el alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, en entrevista concedida a una radio local.

La capital ya fue blanco de un ataque terrorista en mayo pasado, cuando Mehdi Nemouche, un joven francés que había combatido junto al Estado Islámico en Siria, mató a cuatro personas en el Museo Judío de Bruselas.