"Poderoso" recrea momentos y dificultades de los adolescentes

Los momentos que atraviesan los adolescentes en la secundaria, sobre todo sobre sus sentimientos y el abuso del que a veces son objeto, es lo que plasma la puesta en escena "Poderoso", de Humberto Pérez, bajo la dirección de Hugo Arrevillaga.

La obra teatral, que estará en temporada en el Teatro La Capilla del 12 de septiembre al 12 de diciembre, excepto el 17 y 24 de octubre y el 7 de noviembre, aborda las situaciones que los adolescentes tienen que pasar de su etapa de primaria a secundaria.

Mediante una escenografía sencilla, que incluye una pared de madera donde entran y salen los actores, la pieza lleva al espectador a aquellos momentos que se vive en una salón de clases como los exámenes que uno puede exentar, o pasar a los finales y si en estos reprueba llegar a la última instancia que son los extraordinarios.

También se abordan los sentimientos de cuatro amigos, cada uno con sus problemas familiares, pero con el apoyo que se brindan mutuamente, consiguen salir adelante, ya sea a través de sus padres o de ellos mismos por continuar sus estudios.

Sin embargo, también se maneja el bullying o maltrato escolar, cuando algunos alumnos son objeto de golpes o de insultos, los cuales se pueden solucionar acercándose a los maestros o directores del plantel.

"Poderoso" cuenta con las actuaciones de Miguel Romero, Sabina Cobos, Tsayambhall Esquivel y Leonardo Zamudio.

Es una historia sobre los alumnos de secundaria, chicos que dejan de ser niños pero que todavía no son adultos. Adolescentes que tratan de conquistar un mundo desconocido para lograr su independencia, sin darse cuenta que aún necesitan la protección de un adulto.

Casi termina el año escolar y los jóvenes de segundo año de secundaria sólo se preocupan por entregar sus últimos trabajos y aprobar sus exámenes finales. Excepto Sofía, la niña nueva, que sólo quiere aprovechar el recreo para colarse al salón de clases y recuperar algo que le pertenece.

Pero en su lugar descubrirá al supuesto ladrón del 203, Miguel, el genio del salón. El hecho va desencadenando toda una historia de compañeros abusivos, maestros que no escuchan, amigos que hablan solos, clases de baile, lecciones de boxeo, padres que trabajan todo el tiempo y madres que quieren hijos perfectos.

La obra fue escrita en 2008 por Humberto Pérez Mortera. Es su tercera pieza teatral como autor después de "Estación invisible", dirigida por Mahalat Sánchez y Boris Schoemann en 2006, y "Tren bala", bajo la dirección de Bruno Bichir en 2009-2010.

A través de la obra, el autor quiere transmitir las temáticas que atañen a los adolescentes, como la identidad, la relación con los padres, el crecimiento, la independencia, la imaginación, la amistad y la violencia.