Indígenas mexicanos hacen de NY su hogar pese a enormes retos

Docenas de miles de mexicanos cuya lengua materna es un idioma indígena han hecho de Nueva York su hogar, pese a las enormes dificultades que la mayoría de ellos han debido superar para sobresalir en una ciudad que algunos consideran la capital del mundo.

Para muchos de los hablantes de lengua indígena la constante discriminación es lo de menos.

Importa más darse a entender y comprender lo dicho en hospitales, cortes y agencias de gobierno, en situaciones que pueden ser de vida o muerte, libertad, encierro o deportación, o pérdida de la custodia de sus hijos.

"Hablan español, pero el dominio del idioma de alguien que estudió hasta la primaria o secundaria es diferente al de los traductores (de inglés a español), que es más técnico, en especial con términos legales o científicos", dijo Irwin Sánchez, quien coopera como traductor voluntario del náhuatl al español.

Sánchez, que emigró de la ciudad de Puebla a Nueva York en 2002, ha fungido como intérprete en tres juicios, los cuales se resolvieron de manera favorable para los indígenas que asistía, así como para una persona diagnosticada con tuberculosis en un hospital de la ciudad.

"Hablan español, pero no entienden cuando les hacen preguntas, y ahí es cuando yo les tengo que repetir las preguntas en náhuatl", explicó Sánchez, de 37 años, en entrevista con Notimex.

En el área triestatal (Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut) viven alrededor de un millón de mexicanos, y de acuerdo con una encuesta llevada a cabo por el Consulado de México en Nueva York, que cubre los tres estados, el 17.26 por ciento habla una lengua indígena.

Tal porcentaje es mucho mayor al promedio nacional. De acuerdo con la más reciente encuesta del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), sólo 7.1 por ciento de los mexicanos que radica en el país habla una lengua indígena.

Conducida en español, la encuesta del Consulado permite suponer que la mayoría de los hablantes de lenguas indígenas en Nueva York habla este idioma, aunque a menudo su nivel de comprensión no es suficiente para resolver cuestiones esenciales, en especial en el caso de las mujeres.

Juan Carlos Aguirre, director del organismo cultural Mano a Mano, afirmó que muchos indígenas mexicanos viven en la burbuja que les proveen sus propias comunidades de hablantes, aislados incluso de otros mexicanos y del resto de los latinos de la ciudad.

"Lo más preocupante son las mujeres, que no hablan español y que solo se comunican con el mundo fuera de su comunidad a través de sus maridos, porque ellos en general sí son bilingües", explicó a Notimex.

En ese sentido, pese a la labor del Mano a Mano, que ha ofrecido interpretación en situaciones extremas en 15 ocasiones en este año, y del Consulado de México, con dos intérpretes en su nómina, de náhuatl y mixteco, y con al menos una docena de colaboradores, la necesidad los rebasa.

"Muchas personas se ofrecen como voluntarios porque hablan español y alguna lengua indígena, pero no tienen el nivel de comprensión legal o médico. Hacen falta más intérpretes porque la demanda de ellos aumenta en la ciudad", sostuvo Aguirre.

Las lenguas indígenas que más se hablan, según el Consulado, son el mixteco, náhuatl, triqui y zapoteco, en ese orden, y se han registrado hablantes de al menos 15 de las 89 lenguas indígenas reconocidas por el INEGI.

En Nueva York, se reportan hablantes de lenguas indígenas tan poco comunes como el chol, el popoluca y el amuzgo.

De acuerdo con Aguirre, las comunidades se asientan al norte del condado de Staten Island, al sur del Bronx, y en los barrios de Washington Heights y Harlem del este, en Manhattan, aunque muchos grupos indígenas viven también al norte del estado, como los triquis, dedicados a labores agrícolas.

El líder social argumentó que a menudo los hospitales batallan para saber si una persona comprende el procedimiento al que se someterá y si dará su consentimiento, mientras que en otros casos las personas no pueden exponer su situación ante trabajadores sociales, lo que puede traer graves consecuencias.

"Muchas veces las agencias de gobierno de Nueva York no entienden lo que dicen los hablantes de lenguas indígenas, o su escaso español, y piensan que las personas no son capaces de cuidar a sus hijos, por lo que les quitan la custodia", lamentó.

Pese a los enormes retos que enfrentan los indígenas mexicanos, muchos de ellos han echado raíces en Nueva York, criado una familia y conseguido empleos que les gustan.

Ernesto Rodríguez Cabrera, originario de San Lucas Ojitlán, en Oaxaca, y hablante del idioma chinanteco, dijo a Notimex que ya solo practica su lengua cuando habla con su madre por teléfono, y que no tiene relación con otras personas de su comunidad en Nueva York.

Rodríguez Cabrera apuntó que poco a poco comienza a olvidar el chinanteco, aunque al mismo tiempo se siente cada vez más seguro en el dominio del inglés e incluso ha iniciado clases de italiano.

Por su parte, para practicar el náhuatl, el traductor Irwin Sánchez ha comenzado a escribir poemas y a hablar el idioma con su hijo, aunque acepta que es difícil. El niño entiende náhuatl y español, pero siempre responde en inglés.

"La gente sólo habla inglés o español, que son idiomas para hacer negocios en Nueva York. Por eso, cada vez que hablo náhuatl siento un poco de tristeza, porque no estoy seguro de que sea la última vez que lo hable, que me encuentre con una persona que lo entienda y que se interese por él", dijo Sánchez.