Candidatas de Brasil se enfrentan en segundo debate presidencial

El segundo debate televisado de la campaña presidencial brasileña estuvo marcado hoy por la polarización entre las dos principales candidatas, que se lanzaron acusaciones mutuas a 35 días de la primera ronda de los comicios.

Patrocinado por medios de comunicación, el segundo debate entre los seis mayores candidatos tuvo a la presidenta y aspirante del Partido de los Trabajadores (PT) Dilma Rousseff, y a Marina Silva por el Partido Socialista Brasileño (PSB), como principales contendientes.

Tras semanas de ataques al centroderechista Aecio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), a quien hasta hace apenas 15 días suponía su principal rival, Rousseff cambió su estrategia y criticó a Silva por su falta de propuestas concretas y la supuesta inviabilidad económica de sus programas sociales.

Agitada y con oratoria agresiva, Rousseff quiso aprovechar las críticas vertidas contra Silva que le atribuyen ser una "incógnita" a la hora de gobernar, pues carece supuestamente de experiencia en puestos ejecutivos y su programa económico tiene puntos muy vagos.

Silva, quien compartió gabinete con Rousseff bajo el primer gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en 2003 como ministra de Medio Ambiente, eludió la batalla frontal y defendió su propuesta de una nueva forma de hacer política, que pasa por regenerar la totalidad del sistema.

La candidata del PSB, que lidera las encuestas en una hipotética segunda ronda, cuestionó el estado de la economía bajo la presidencia de Rousseff, en momentos en que Brasil entró en recesión técnica tras dos semestres de contracción del Producto Interno Bruto (PIB).

La deteriorada situación de la economía brasileña no se expresa sólo por la recesión técnica, sino por una inflación que roza el techo propuesto por el gobierno de 6.5 por ciento, por unos intereses bancarios en torno al 11 por ciento, y por una industria que no deja de cosechar malos datos.

Unos indicadores que dañan seriamente las aspiraciones de Rousseff a la reelección, situación imprevisible hasta hace apenas un mes, pues la candidata del PT lideraba con cierta comodidad las encuestas en el primer y segundo turno.

La emergencia de Silva como candidata del socialismo brasileño como consecuencia de la muerte de su predecesor, Eduardo Campos, en un accidente aéreo, supuso una revolución en la dinámica de la campaña electoral.

Los últimos sondeos indican que Rousseff lidera las encuestas con 34 por ciento de las intenciones de voto en la primera ronda de los comicios, seguida por Silva con 29 por ciento.

Sin embargo, en un hipotético segundo turno entre Rouseff y Silva, la socialista ganaría con 45 por ciento de los votos contra 36 de la presidenta, lo que confirma las opciones de la candidata del PSB a la presidencia.

Quien parece haber quedado fuera de juego es Neves, representante de las bases empresariales e industriales tradicionales, quien según se especula podría retirarse para dar apoyo a Silva y de esta forma lograr poner fin a 12 años de gobierno del PT en la primera ronda.