Nicaragua confía en rescatar con vida a siete mineros atrapados

Equipos de rescate informaron hoy que hay señales que ayudarían a localizar en las próximas horas a los siete mineros que este día cumplen 96 horas atrapados en las profundidades de la mina El Comal, en Bonanza, norte de Nicaragua.

Con la ayuda de sobrevivientes del accidente ocurrido el jueves pasado, los equipos de búsqueda podrían "dentro de poco tiempo" llegar al sitio donde estarían los hombres en la vieja mina El Comal, dijo el jefe de la Brigada de Bomberos de Salvamento y Rescate, Javier Amaya.

Los rescatistas y mineros encontraron anoche objetos de trabajo -un mazo y una lámpara- identificados por uno de los sobrevivientes y "creemos estar cerca" de localizarlos, dijo el viceministro de Gobernación, Carlos Nájar.

"... Ayer a las 20:00 horas (domingo) se encontró un mazo y hoy a las 05:00 horas una lámpara, podemos estar cerca y encontrar con vida" a los mineros, declaró Nájar al oficialista Canal 4 de Televisión.

Un centenar de mineros apoyan a los bomberos que avanzan en forma lenta y con todas las medidas de precaución por la inestabilidad del terreno y la humedad del 100 por ciento que puede provocar nuevos derrumbes, dijo el delegado presidencial, Lumberto Campbell.

Los sobrevivientes han dado información sobre la posible ubicación de los túneles en la mina El Comal, una antigua zona de explotación con 80 años de construcción de la infraestructura que ha sufrido daños por las lluvias y la humedad.

El viernes pasado después del rescate con vida de 20 compañeros, reorientaron la búsqueda a otro ambiente "en condiciones peligrosas e inestables por los continúos deslizamientos a cada momento, mucha agua fluyendo y los altos niveles de humedad", dijo Javier Amaya.

La mina fue abandonada hace 40 años, aunque los locales continúan explotando pequeñas vetas de oro en una actividad de sobrevivencia sin medidas de seguridad y amparados en su experiencia.

Los daños en la infraestructura en los túneles han sido causados por las lluvias, la humedad y la falta de mantenimiento, dijo.

En general "no presenta condiciones de seguridad para el trabajo", sin embargo, los problemas socioeconómicos han empujado a los mineros a seguir explotando las pequeñas vetas.