Un total de 63 personas fueron arrestadas y otras 12 resultaron heridas en los choques que se produjeron hoy en la ciudad turca de Estambul, durante una protesta contra la demolición del céntrico Parque Gezi.

La policía antimotines disparó gases pimienta y lacrimógeno, así como cañones de agua para dispersar a manifestantes que acampaban en Gezi desde hace cuatro días con el objetivo de impedir la destrucción del parque, espacio destinado ya un nuevo proyecto urbano.

En conferencia de prensa esta noche, el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, confirmó el número de personas detenidas y la cifra de lesionados, e indicó que uno de los heridos se encuentra en condición crítica.

Señaló que 11 de los heridos fueron conducidos al Hospital Taksim de la ciudad, mientras que otro más al Hospital Sisli Eftal, de acuerdo con reportes del diario turco Today's Zaman.

El gobernador, quien apareció ante la prensa junto con el alcalde Kadir Topbas, afirmó que respeta plenamente la libertad de expresión de las personas, pero aclaró que "no habrá una masacre de árboles" en Gezi, como lo denuncian los manifestantes.

Mutlu opinó que hay ciertos grupos que tratan de provocar tensiones entre la policía y los manifestantes para mostrar que la policía no se preocupa por la naturaleza.

"Sabemos sin duda de estos grupos y sus objetivos. También sabemos que no tienen nada que ver con el amor por la naturaleza", agregó.

Según los reportes, cientos de personas se unieron anoche a los manifestantes que resguardan los muros del parque y los árboles en un acto de solidaridad, pero la policía antimotines llegó al lugar la mañana de este viernes para hacerlos salir.

Los defensores del parque se resistieron y se enfrentaron a los oficiales, pero -ante el disparo de gases y agua- finalmente abandonaron Gezi.

Algunos reportes de prensa señalaron que la mayoría de los heridos fueron afectados por un muro que se desplomó durante la operación policial.

Los sucesos en Gezi provocaron indignación en todos los sectores de la población, al considerar que se hizo un excesivo uso de la fuerza contra ciudadanos que defienden ese "pulmón verde" de Estambul.