Dan Brown, autor de "El Código Da Vinci", presentó hoy en Madrid su nuevo trabajo "Inferno", un libro de espionaje que toma de pretexto al poeta italiano Dante Alighieri para hablar de la superpoblación mundial.

Con este nuevo proyecto, el autor también de "Ángeles y Demonios" ofrece a sus lectores una entrega sobre pistas relativas al poeta Dante en una carrera por salvar el mundo de una plaga artificial.

En palabras del escritor en la presentación de esta novela: "El crecimiento de la población es tan grave que requerirá una respuesta igual".

Afirmó que no es un libro "activista" y comentó que le "preocupa" el devenir del mundo.

Además de esta inquietud, Brown dijo que los misterios más interesantes vienen del pasado, pero también del futuro: "Las cuestiones más fascinantes serán las éticas: ¿Qué significará el ser humano? ¿Debemos jugar a ser Dios?".

Sobre la religión y la existencia de un ser superior, Brown comentó que sus padres siempre le "animaron" a hacer preguntas.

"¿Qué significa la cristiandad si Jesús no es literalmente divino?", cuestionó y agregó que "para mí la respuesta era simple: eso no cambia nada el mensaje de Jesús".

"A lo largo de mi vida me hice muchas preguntas porque quería saber infinidad de cosas, pero no me arrepiento en absoluto de haberlas hecho, como escritor lo hago desde el fondo de mi corazón", subrayó el autor de "El Código Da Vinci".

Preguntado por el nuevo Papa, y por el futuro de la Iglesia, el autor de "Infierno" sostuvo que el Vaticano "evoluciona despacio", según los "tiempos geológicos".

"No creo que vaya a haber grandes cambios, pero de lo que sí estoy seguro es que el nuevo pontífice es alguien muy devoto y de ideas nobles. Esto es importante", añadió.

Finalmente Brown comentó que su escritor preferido fue Jorge Luis Borges y que tras su primer éxito tuvo un poco de "cuidado" a la hora de escribir.

"Tras mi primer libro exitoso tuve un poco más de cuidado a la hora de escribir porque era ya consciente de que me iban a leer millones de personas. Así que paraba hasta que la cuestión creativa estuviera en su punto más alto para contar las mejores historias", concluyó.