El fiscal Pietro Forno pidió hoy condenar a siete años de cárcel a tres ex asistentes de Silvio Berlusconi, acusados de inducción a la prostitución por reclutar mujeres, entre ellas una menor de edad, para el ex primer ministro italiano.

En su requisitoria ante el Tribunal de Milán, Forno llamó a condenar a la ex consejera regional de Lombardia, Nicole Minetti; al periodista Emilio Fede y al representante artístico Lele Mora.

Asimismo, solicitó que los tres sean inhabilitados perpetuamente para ocupar cargos públicos en oficinas y servicios que tengan que ver con menores de edad y al pago de una multa de 35 mil euros (unos 45 mil dólares) cada uno.

Los tres son acusados de reclutar a decenas de mujeres que supuestamente mantenían relaciones con Berlusconi a cambio de dinero, entre ellas la marroquí Karima El Mahorug, alias "Ruby", con la que el ex primer ministro habría tenido sexo cuando era menor de edad.

Berlusconi es imputado de prostitución de menor y concusión en un juicio paralelo y se espera que la sentencia respectiva sea pronunciada a finales de junio próximo.

La primera parte de la requisitoria de este viernes ante los jueces milaneses fue pronunciada por el fiscal Antonio Sangermano, que reconstruyó el contexto en el que se desarrollaban las veladas en la casa de Berlusconi en Arcore, en las afueras de Milán.

Denunció que "Ruby" formaba parte y era víctima del "sistema prostitutivo" a favor del ex primer ministro y dijo que aunque la marroquí ha negado haber mantenido sexo con Berlusconi, decenas de interceptaciones telefónicas y otras pruebas demuestran lo contrario.

Según el fiscal, en ese sistema, Minetti tenía un papel "delicado", pues no sólo reclutaba a mujeres y era intermediaria en los pagos a las chicas que iban a las veladas del "bunga bunga"(orgías), sino que también tenía sexo con Berlusconi a cambio de dinero.

Sangermano reivindicó la necesidad de enjuiciar a los tres imputados, pues argumentó que la fiscalía recibió evidencias de "una macroscópica comisión de delito".

Asimismo, aseguró que es completamente falsa la versión de Berlusconi en el sentido de que sus veladas no eran otra cosa que convivios inocentes alegrados con música y espectáculos.

Forno dijo que se trataba de "orgías báquicas (dionisiacas)", mientras Sangermano aseveró que en ellas participaban mujeres "sedientas de dinero".

Se insistió en que los imputados sabían que "Ruby" era menor de edad y que la dignidad de la chica fue violada.

Recordaron que la marroquí vagaba por Milán y vivía con una prostituta (la brasileña Michelle Conceicao), alojándose en hoteles de lujo y contando a diestra y siniestra que frecuentaba a un hombre rico y poderoso.

Rechazaron las acusaciones de los aliados del ex primer ministro, que han dicho que los fiscales se dedican a "espiar por el ojo de la cerradura" la vida privada de las personas.

La siguiente audiencia fue programada para el próximo viernes, cuando intervendrán los abogados de los imputados.